En la ciudad de Cali, la República de Colombia vivió este viernes la renovación de su pacto democrático: Abelardo De La Espriella recibió la banda presidencial de manos del presidente del Senado, Honorio Henríquez, y quedó investido como jefe de Estado. Ese gesto tricolor, repetido generación tras generación, no es solo protocolo; es el momento en que una nación delega su destino en un nuevo custodio.