Wall Street repunta mientras petróleo cae ante escalada de tensiones entre EE.UU. e Irán

El alto el fuego se está rompiendo en medio de una nueva escalada
Analistas de ING Bank advierten sobre el deterioro del frágil acuerdo entre Estados Unidos e Irán en el Golfo Pérsico.

En un martes cargado de contradicciones, Wall Street eligió mirar hacia adelante mientras el Golfo Pérsico ardía. Los mercados financieros estadounidenses repuntaron modestamente incluso cuando el alto el fuego entre Washington y Teherán mostraba sus primeras fracturas, recordándonos que los mercados no siempre leen el presente, sino que apuestan sobre el futuro. El petróleo, sin embargo, no pudo disimular la herida: aunque retrocedió levemente, sigue siendo casi un 60% más caro que antes de que la guerra comenzara en febrero, un termómetro silencioso de cuánto ha cambiado el mundo.

  • El alto el fuego entre EE.UU. e Irán, que apenas cumplía un mes, comenzó a desmoronarse con ataques iraníes a los Emiratos Árabes Unidos y el hundimiento de seis embarcaciones iraníes por fuerzas estadounidenses.
  • El 'Proyecto Libertad' de Trump logró guiar dos barcos con bandera estadounidense por el estrecho de Ormuz, pero analistas advierten que muy pocos navíos se aventurarán voluntariamente en esas aguas mientras las tensiones sigan tan altas.
  • El crudo Brent cayó a 113,30 dólares y el WTI a 104,58, una aparente calma que oculta que los precios siguen siendo casi un 60% superiores a los niveles previos al conflicto de febrero.
  • Wall Street encontró refugio en los resultados corporativos: Pinterest se disparó 17,5%, Anheuser-Busch Inbev ganó más del 6% y Coinbase subió 3,6% tras anunciar recortes de plantilla.
  • Australia subió su tasa de interés al 4,35% citando directamente el conflicto en el Golfo como motor de inflación, con precios al consumidor en el 4,6% anual, muy por encima de su rango objetivo.

La mañana del martes abrió con una paradoja: mientras el Golfo Pérsico escalaba hacia una nueva crisis, los futuros del S&P 500 subían 0,3%, los del Nasdaq ganaban 0,5% y los del Dow Jones avanzaban 0,1%. Wall Street, al menos en apariencia, se negaba a dejarse intimidar.

La realidad detrás de esa calma era más inquietante. El alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, vigente apenas un mes, mostraba grietas profundas: Irán atacó a los Emiratos Árabes Unidos, aliado clave de Washington, y el ejército estadounidense hundió seis embarcaciones iraníes que hostigaban buques civiles. En medio del caos, dos barcos con bandera estadounidense lograron cruzar el estrecho de Ormuz bajo el 'Proyecto Libertad', la iniciativa del presidente Trump para desbloquear una de las rutas marítimas más vitales del planeta.

El petróleo contaba su propia historia. El Brent retrocedió hasta los 113,30 dólares y el WTI hasta los 104,58, cifras que parecían un alivio hasta recordar que antes de la guerra, en febrero, el barril rondaba los 70 dólares. Los analistas de ING Bank fueron directos: el alto el fuego se está rompiendo, y el Proyecto Libertad lleva consigo el riesgo de una escalada mayor. Cualquier alivio para los buques varados sería efímero mientras las tensiones permanezcan tan altas.

Los mercados encontraron consuelo en otra parte. Pinterest se disparó 17,5% tras superar previsiones con 631 millones de usuarios activos. Anheuser-Busch Inbev ganó más del 6% con sólidas ventas de cerveza. Coinbase subió 3,6% después de anunciar el despido del 14% de su plantilla. Eran señales de que la economía corporativa seguía respirando, aunque con dificultad.

El panorama global fue desigual. Europa mostró resultados mixtos, Asia cerró con caídas moderadas en Hong Kong y Australia, y el banco central australiano subió su tasa al 4,35%, citando explícitamente el conflicto en el Golfo como factor inflacionario. Con la inflación australiana en el 4,6% anual, el eco de la guerra en el estrecho de Ormuz llegaba hasta el otro extremo del mundo, recordando que ninguna economía navega sola cuando las rutas del petróleo arden.

La mañana del martes en los mercados financieros estadounidenses comenzó con un gesto de recuperación. Los futuros del S&P 500 subieron 0,3%, los del Dow Jones avanzaron 0,1% y los del Nasdaq ganaron 0,5%. Era una señal de que Wall Street, al menos por el momento, no se dejaba intimidar por lo que estaba ocurriendo en el Golfo Pérsico.

Pero la calma en los índices bursátiles enmascaraba una realidad mucho más frágil. En Oriente Medio, el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán—que apenas había durado un mes—mostraba grietas profundas. Los Emiratos Árabes Unidos, aliado clave de Washington, anunció que había sido atacado por Irán. Casi simultáneamente, el ejército estadounidense reportó el hundimiento de seis pequeñas embarcaciones iraníes que estaban atacando buques civiles. Dos barcos con bandera estadounidense lograron atravesar el estrecho de Ormuz como parte del "Proyecto Libertad", la iniciativa del presidente Donald Trump para guiar a los buques varados a través de una de las vías marítimas más críticas del mundo.

El petróleo, sin embargo, contaba una historia diferente. El crudo Brent, la referencia internacional, cayó 1,14 dólares hasta los 113,30 dólares por barril. El crudo estadounidense bajó 1,84 dólares hasta los 104,58 dólares. Estos números parecían tranquilizadores hasta que se consideraba el contexto: antes de que la guerra estallara a finales de febrero, el Brent cotizaba cerca de los 70 dólares. Los precios seguían siendo casi un 60% más altos que antes del conflicto.

Los analistas de ING Bank, Warren Patterson y Ewa Manthey, escribieron una advertencia clara el martes: "Estamos viendo los primeros indicios de que el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán se está rompiendo en medio de una nueva escalada en el Golfo Pérsico". Señalaron que la continuación del Proyecto Libertad conllevaba el riesgo de una mayor escalada. Cualquier alivio temporal para los buques varados que intentaran atravesar el estrecho sería efímero, escribieron, porque muy pocos navíos se dirigirían voluntariamente al Golfo Pérsico mientras las tensiones permanecieran tan altas.

Mientras el drama geopolítico se desarrollaba, los mercados estadounidenses encontraban razones para celebrar en otro frente. Pinterest se disparó 17,5% después de superar las previsiones de ventas y ganancias del primer trimestre, impulsada por un aumento del 11% en sus usuarios activos mensuales, que alcanzaron los 631 millones. Anheuser-Busch Inbev, fabricante de Budweiser, también sorprendió positivamente con sólidas ventas de cerveza, ganando más del 6% antes de la apertura. Coinbase, la plataforma de comercio de criptomonedas, subió 3,6% después de anunciar el despido de 700 empleados, aproximadamente el 14% de su plantilla.

En Europa, el panorama fue mixto. El FTSE 100 británico cayó 1,2%, mientras que el CAC 40 francés subió 0,5% y el DAX alemán ganó 1,2%. En Asia, donde muchos mercados permanecían cerrados por festividades, el Hang Seng de Hong Kong cayó 0,8% hasta los 25.898,61 puntos. El índice australiano S&P/ASX 200 cayó 0,2% hasta los 8.680,50 puntos, un día después de que el banco central elevara su tasa de interés de referencia al 4,35%, citando el conflicto en Oriente Medio como factor que había provocado un fuerte incremento en los precios del combustible y las materias primas. Era el primer aumento de tasas del año para Australia, un movimiento que reflejaba cómo la guerra en el Golfo Pérsico estaba alimentando la inflación global.

La inflación en Australia durante el año hasta marzo había alcanzado el 4,6%, muy por encima del rango objetivo del banco central del 2% al 3%. En India, el índice Sensex perdió 0,4%. El cuadro que emergía era el de mercados globales navegando entre dos fuerzas opuestas: la esperanza de que los resultados corporativos sólidos pudieran sostener el crecimiento, y el miedo persistente de que una escalada en el Golfo Pérsico pudiera enviar los precios de la energía aún más alto, sofocando la economía mundial.

Estamos viendo los primeros indicios de que el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán se está rompiendo en medio de una nueva escalada en el Golfo Pérsico
— Warren Patterson y Ewa Manthey, analistas de ING Bank
La continuación del Proyecto Libertad conlleva el riesgo de una mayor escalada. Cualquier alivio para los buques varados será temporal, ya que muy pocos buques se dirigirán al Golfo Pérsico
— Analistas de ING Bank
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué Wall Street sube cuando el petróleo sube y las tensiones aumentan? Parece contradictorio.

Model

No es que Wall Street ignore la guerra. Es que los mercados están procesando dos cosas a la vez: el riesgo geopolítico y los resultados empresariales reales. Pinterest acaba de demostrar que puede crecer. Eso importa hoy más que la incertidumbre de mañana.

Inventor

Pero el petróleo sigue 60% más caro que antes de la guerra. ¿Eso no debería asustar a los inversores?

Model

Debería, y en cierto sentido lo hace. Por eso Australia subió las tasas de interés. Pero hay una diferencia entre "caro" y "catastrófico". A 113 dólares el barril, el petróleo duele, pero la economía sigue funcionando. Si llegara a 150, sería otra historia.

Inventor

Los analistas de ING dicen que el alto el fuego se está rompiendo. ¿Qué significa eso realmente?

Model

Significa que lo que parecía ser un acuerdo estable hace una semana ahora se ve como un armisticio frágil. Cada ataque, cada hundimiento de barcos, cada paso del Proyecto Libertad, es un empujón más hacia el borde. Los mercados todavía creen que se puede evitar lo peor, pero esa creencia está siendo puesta a prueba.

Inventor

¿Y si no se puede evitar?

Model

Entonces el petróleo sube mucho más, la inflación se dispara, y los bancos centrales tienen que elegir entre controlar los precios o proteger el crecimiento. Nadie gana en ese escenario.

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