En las laderas del Puracé, donde la tierra respira con fuerza propia, el Servicio Geológico Colombiano advierte que una calma parcial no es sinónimo de seguridad: los sismos y las cenizas han cedido, pero el volcán exhala dióxido de azufre a niveles sin precedentes en este ciclo, recordándonos que la naturaleza rara vez anuncia sus intenciones con claridad. La alerta naranja permanece como un umbral de humildad colectiva, un reconocimiento de que entre la fluctuación y la estabilidad real existe una distancia que solo el tiempo y la observación paciente pueden medir.
Volcán Puracé reduce sismos y ceniza pero mantiene alerta naranja
Habitantes de la vereda Cristales reportaron fuertes sonidos asociados a emisiones volcánicas; se advierte riesgo para personas que se acerquen a zonas de cráteres.
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