En la ciudad fronteriza de Ceuta, una disputa entre el presidente local Fernando Vivas y el gobierno central de España revela una tensión antigua y sin resolver: quién carga con la responsabilidad de los más vulnerables cuando las fronteras se convierten en umbrales de esperanza. Vivas exige activar mecanismos de repatriación para los menores migrantes no acompañados, mientras la ministra de Infancia sostiene que la mayoría desea quedarse y será acogida en territorio nacional. Este desacuerdo no es meramente administrativo; es un espejo de preguntas más hondas sobre solidaridad, soberanía y el
Vivas pide activar mecanismos para devolver a menores migrantes
Menores migrantes en situación de vulnerabilidad enfrentan incertidumbre sobre su futuro y posible repatriación.