En junio, un acuerdo firmado en Versalles prometió sesenta días para detener una guerra, desactivar un programa nuclear y reabrir la arteria por la que fluye una quinta parte del petróleo mundial. Ese plazo venció el lunes sin que ninguna de las dos partes haya cedido un centímetro. Lo que comenzó como una pausa frágil se convirtió en una espiral de represalias mutuas, y lo que queda del memorando es apenas el recuerdo de una esperanza. La humanidad observa cómo dos voluntades inamovibles sostienen entre sí el peso de las consecuencias globales.
Vence plazo de paz con Irán sin avances; ambas partes se atrincheran
La guerra ha impactado la economía iraní con inflación disparada y riesgo de nuevas protestas antigubernamentales; el cierre de rutas comerciales afecta economías globales.