En el corazón del debate sobre cómo Colombia financia su ciencia y su futuro, cinco universidades públicas se vieron obligadas a defender su integridad ante una Procuraduría que temía que casi 735 mil millones de pesos del Sistema General de Regalías pudieran comprometerse sin el escrutinio necesario. El jueves 6 de agosto, estas instituciones rechazaron la acusación de haber actuado con prisa o a espaldas del país, insistiendo en que los 49 proyectos en disputa habían seguido los cauces legales establecidos. Lo que quedó expuesto no fue solo una discrepancia procedimental, sino una tensión má
Universidades del OCAD CTeI niegan aprobación express tras alerta de la Procuraduría
Gestionarlos con responsabilidad, no flexibilizar controles
¿Por qué la Procuraduría sintió que tenía que intervenir en ese momento específico?
Porque 735 mil millones de pesos es una cantidad que genera atención. Cuando ves que alguien quiere mover esa cantidad de dinero rápido, y sin que haya habido tiempo para revisar bien, los órganos de control se ponen en alerta.
Pero las universidades dicen que los proyectos ya habían pasado por los procesos. ¿Entonces cuál es el verdadero desacuerdo?
Creo que es sobre qué significa "haber pasado por los procesos". Para las universidades, cumplir el ciclo de elegibilidad es suficiente. Para la Procuraduría, eso no es lo mismo que tener una aprobación final responsable.
¿Hay algo de presión política aquí? Mencionan al nuevo gobierno.
Sí. Las universidades están pidiendo una hoja de ruta con el nuevo gobierno. Eso sugiere que sienten que el sistema necesita claridad sobre cómo debería funcionar. Quizás hay incertidumbre sobre qué espera el gobierno de ellas.
¿Qué pasa si la Procuraduría tiene razón y los controles realmente se estaban flexibilizando?
Entonces 735 mil millones de pesos podrían haberse gastado en proyectos que no cumplían los estándares. Eso es lo que la Procuraduría estaba tratando de evitar.
¿Y si las universidades tienen razón?
Entonces la Procuraduría está ralentizando un sistema que ya es lento de por sí, y proyectos que merecen financiamiento se quedan esperando.
O Pulso
- La Procuraduría encendió las alarmas al advertir que no había tiempo suficiente para revisar adecuadamente 49 proyectos de investigación que movilizaban cerca de 735 mil millones de pesos en regalías.
- Cinco universidades —Unipaz, Universidad de Cartagena, Universidad de los Llanos, Universidad de Santander y Universidad Tecnológica de Pereira— salieron a desmentir públicamente que hubieran intentado una aprobación exprés o sin criterio.
- El choque reveló una fricción estructural: mientras el ente de control veía velocidad sospechosa, las universidades argumentaban que los proyectos ya habían cumplido los ciclos de elegibilidad exigidos por la normativa vigente.
- Las instituciones aclararon que gestionar recursos oportunamente no equivale a relajar controles, sino a garantizar que solo avancen propuestas que cumplan todos los requisitos técnicos, jurídicos, financieros y administrativos.
- Al cerrar su comunicado, las universidades miraron hacia adelante: propusieron construir una hoja de ruta con el nuevo gobierno para fortalecer todo el sistema de ciencia, tecnología e innovación en Colombia.
En el corazón del debate sobre cómo Colombia financia su ciencia y su futuro, cinco universidades públicas se vieron obligadas a defender su integridad ante una Procuraduría que temía que casi 735 mil millones de pesos del Sistema General de Regalías pudieran comprometerse sin el escrutinio necesario. El jueves 6 de agosto, estas instituciones rechazaron la acusación de haber actuado con prisa o a espaldas del país, insistiendo en que los 49 proyectos en disputa habían seguido los cauces legales establecidos. Lo que quedó expuesto no fue solo una discrepancia procedimental, sino una tensión más profunda sobre quién vigila el dinero público destinado a la innovación y bajo qué ritmos debe moverse.
El jueves 6 de agosto, cinco universidades colombianas respondieron públicamente a una acusación que las señalaba de querer aprobar casi 50 proyectos de investigación sin el debido escrutinio. Horas antes, la Procuraduría había pedido al OCAD de Ciencia, Tecnología e Innovación que detuviera cualquier decisión sobre esas 49 iniciativas, que en conjunto comprometían cerca de 735 mil millones de pesos del Sistema General de Regalías.
Unipaz, la Universidad de Cartagena, la Universidad de los Llanos, la Universidad de Santander y la Universidad Tecnológica de Pereira rechazaron de plano la idea de haber actuado de manera irresponsable. En un comunicado conjunto, explicaron que la sesión cuestionada no buscaba una aprobación rápida y sin criterio, sino revisar el estado real de los proyectos y examinar las alertas técnicas, jurídicas y administrativas que rodeaban cada uno.
El fondo del conflicto era la velocidad. La Procuraduría sostenía que no había habido tiempo suficiente para revisar iniciativas de esa envergadura. Las universidades respondieron que los proyectos ya habían seguido el proceso legal aprobado para las convocatorias del plan bienal 2023-2024 y habían cumplido el ciclo de elegibilidad requerido, aunque aún no contaban con aprobación final. Gestionar recursos oportunamente, aclararon, no significa flexibilizar controles, sino garantizar que solo avancen aquellos que cumplan plenamente con todas las exigencias.
Más allá de los 49 proyectos en disputa, las universidades reconocieron que el conflicto apuntaba a algo mayor: cómo debe funcionar todo el engranaje de financiamiento de la innovación en Colombia. Por eso, al cerrar su comunicado, propusieron establecer una hoja de ruta con el nuevo gobierno para fortalecer el sistema en beneficio del país.
El jueves 6 de agosto, cinco universidades colombianas salieron al paso de una acusación que las señalaba de intentar aprobar casi 50 proyectos de investigación sin el debido escrutinio. La Procuraduría había levantado la voz horas antes, pidiendo al OCAD de Ciencia, Tecnología e Innovación que detuviera cualquier decisión sobre esos 49 iniciativas, que en conjunto movían cerca de 735 mil millones de pesos del Sistema General de Regalías.
Las universidades —Unipaz, Universidad de Cartagena, Universidad de los Llanos, Universidad de Santander y Universidad Tecnológica de Pereira— rechazaron de plano la idea de que estuvieran actuando de manera irresponsable o a espaldas del país. En un comunicado, explicaron que la sesión de ese jueves no buscaba hacer una aprobación rápida y sin criterio, sino revisar el estado real de los proyectos y examinar con cuidado las alertas técnicas, jurídicas y administrativas que rodeaban cada uno.
Lo que estaba en juego era la velocidad. La Procuraduría argumentaba que no había habido tiempo suficiente para revisar adecuadamente iniciativas de esa envergadura. Las universidades respondieron que los proyectos ya habían seguido el proceso correspondiente, que era el camino legal aprobado para estudiar las propuestas que llegaron de las convocatorias del plan bienal 2023-2024. Estos proyectos, dijeron, habían cumplido el ciclo de elegibilidad requerido, aunque aún no tenían aprobación final.
En su defensa, las cinco instituciones fueron claras sobre qué significa para ellas aprovechar oportunamente los recursos disponibles. No se trata de flexibilizar controles ni de actuar sin revisión, aclararon. Significa gestionarlos con responsabilidad, transparencia y oportunidad, garantizando que solo avancen aquellos proyectos que cumplan plenamente con las exigencias técnicas, jurídicas, financieras y administrativas. Era una respuesta directa a la insinuación de que estaban cortando caminos.
La tensión reflejaba una fricción más amplia en el sistema de ciencia, tecnología e innovación del país. Las universidades rechazaron categóricamente cualquier sugerencia de actuaciones a puerta cerrada, aprobaciones secretas o decisiones tomadas sin transparencia. Pero el hecho de que la Procuraduría sintiera la necesidad de intervenir sugería que había preocupaciones reales sobre cómo se estaban moviendo esos recursos.
Al cierre del comunicado, las universidades apuntaban hacia adelante. Dijeron que era necesario establecer una hoja de ruta con el nuevo gobierno para fortalecer el sistema en beneficio de los proyectos participantes. Era una forma de reconocer que el conflicto no era solo sobre estos 49 proyectos, sino sobre cómo debería funcionar todo el engranaje de financiamiento de la innovación en Colombia.
Citações Notáveis
Aprovechar oportunamente los recursos disponibles para CTEL no significa flexibilizar controles, actuar sin revisión o comprometer recursos sin soporte— Universidades integrantes del OCAD