En los mercados de Shanghái, Unitree Robotics protagonizó uno de los debuts bursátiles más explosivos de la historia reciente, cerrando su primer día con una ganancia del 460% y una capitalización de 43.500 millones de euros. La empresa, que fabrica robots humanoides capaces de saltar y hacer acrobacias, se convirtió en símbolo de una nueva carrera tecnológica en la que China aspira a liderar la transición de la inteligencia artificial del mundo digital al mundo físico. Como ocurre con toda fiebre de futuro, la distancia entre la promesa y la realidad sigue siendo el territorio más incierto qu