En las alturas del Himalaya, donde la tierra y el agua dictan sus propias leyes, un deslizamiento catastrófico no solo arrasó valles a ambos lados de la frontera entre Nepal y Tíbet, sino que dejó tras de sí una amenaza latente: dos represas naturales formadas por los escombros acumulan millones de metros cúbicos de agua que podrían colapsar en los próximos días. Con 478 muertos confirmados y más de 1.500 desaparecidos, la humanidad observa cómo la montaña, aún inestable, prepara una segunda sentencia. China y Nepal vigilan desde el aire lo que sus equipos no pueden alcanzar a pie.
Una segunda riada amenaza Nepal y Tíbet tras catástrofe con 478 muertos y 1.500 desaparecidos
Al menos 478 personas han muerto y 1.535 permanecen desaparecidas (977 en Nepal y 558 en Tíbet), incluyendo 517 extranjeros en Nepal; 3.253 personas han sido rescatadas con vida.
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