Ryan diseñó un sistema solar eficiente usando un controlador MPPT que convierte directamente la energía solar en carga de batería, evitando pérdidas de inversores tradicionales. El viaje enfrentó desafíos críticos: una ola de calor de 41°C sobrecalentó una batería, obligando a conectarse a la red eléctrica y perder la competición de puntos solares.