En julio de 2026, investigadores de UCLA y la Universidad Ewha de Corea del Sur revelaron un proceso capaz de convertir plásticos comunes en hidrógeno limpio de alta pureza, capturando el CO2 en forma sólida en lugar de liberarlo al aire. El hallazgo no solo ofrece una vía de reciclaje sin contaminación adicional, sino que abre una pregunta más profunda sobre nuestra relación con los materiales que fabricamos y abandonamos. En un mundo donde menos del diez por ciento del plástico se recicla, este avance experimental sugiere que la química puede tender puentes entre el residuo y la energía, aun