España ampliará 12 aeródromos con inversión de 13.000 millones, pero cuatro de ellos generarán 35 millones de toneladas adicionales de CO₂, equivalente a las emisiones anuales de Portugal. El informe del IPCC establece un presupuesto de carbono global para aviación; los 20 aeropuertos analizados lo superarán entre dos y tres veces para 2050, agotando la mayoría su cuota en la década de 2030.