En los márgenes de la Asamblea General de la ONU, Donald Trump se reunió informalmente con Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, en un encuentro que revela la tensión permanente entre la condena moral y el pragmatismo geopolítico. Horas antes, Trump había llamado a Maduro 'dictador fuera de la ley' desde el mismo escenario donde luego elogió un acuerdo petrolero bilateral como el mayor jamás alcanzado. Esta dualidad —la retórica de los principios y la lógica de los intereses— define el momento que atraviesa la relación entre Washington y Caracas.