Trump se reúne con Delcy Rodríguez en inédito acercamiento entre Washington y Caracas

Cientos de presos políticos han sido liberados desde la captura de Maduro; María Corina Machado permanece en el exilio tras intentos fallidos de retorno.
Al vencedor le corresponde el botín
Trump describe su estrategia en Venezuela como transaccional, resumiendo su enfoque hacia el cambio de régimen y los acuerdos petroleros.
Mark

¿Cómo es posible que Trump se reúna con Rodríguez después de haber derrocado a Maduro? ¿No son enemigos?

Mimi

No exactamente. Rodríguez era vicepresidenta de Maduro, pero cuando Trump lo capturó hace menos de un año, ella asumió el poder. Ahora está negociando con Washington en lugar de resistirse.

Luke

Pero ¿cuánto control real tiene Rodríguez? ¿Es una presidenta legítima o simplemente la persona que Trump prefiere que esté en el cargo?

Mimi

La fuente la llama "presidenta encargada", no presidenta elegida. Eso es importante. Está en el poder porque Washington la puso allí.

Mark

¿Y qué obtiene Trump de esta reunión?

Mimi

Un acuerdo petrolero que él describe como el mayor jamás realizado. Quiere cien mil millones de dólares en inversiones en la industria petrolera venezolana.

Luke

¿Quién pone ese dinero? ¿Empresas estadounidenses? ¿Inversores privados? La fuente no lo dice.

Mark

¿Qué pasa con María Corina Machado, la opositora?

Mimi

Está atrapada en Panamá. Ha intentado tres veces regresar a Venezuela en los últimos días y no la dejan entrar. Washington le negó la entrada hace tres meses.

Luke

Entonces Trump derrocó a un dictador pero mantiene fuera del país a la opositora más importante. ¿Eso no es también dictatorial?

Mimi

Es una buena pregunta. La fuente muestra que hay venezolanos en Nueva York pidiendo elecciones, pero no sabemos cuán amplio es ese movimiento.

  • Trump y Rodríguez se reunieron a puerta cerrada en Nueva York, sin prensa, en un encuentro que rompe con años de hostilidad declarada entre Washington y Caracas.
  • La reunión incluyó a las figuras más poderosas del gabinete estadounidense —Rubio, Bessent, Wiles y Miller—, señal de que el acercamiento no fue improvisado sino estratégico.
  • Trump calificó el acuerdo petrolero con Venezuela como 'quizás el mayor acuerdo jamás realizado' y habló de cien mil millones en inversiones, revelando la lógica transaccional detrás del giro diplomático.
  • Mientras se negociaba en los salones del Lotte New York Palace, María Corina Machado acumulaba tres intentos fallidos de regresar a Venezuela desde Panamá, bloqueada sin autorización estadounidense.
  • Un grupo de venezolanos protestaba en las calles de Nueva York exigiendo elecciones, subrayando la tensión entre el pragmatismo de la Casa Blanca y las aspiraciones democráticas de la diáspora.

En los márgenes de la Asamblea General de la ONU, Donald Trump recibió en privado a Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, en un encuentro que habría sido impensable hace apenas un año. El gesto marca un giro pragmático en la política exterior estadounidense hacia Caracas: donde antes había sanciones y retórica de régimen ilegítimo, ahora hay conversaciones sobre petróleo y cien mil millones en inversiones. La historia rara vez avanza en línea recta, y este acercamiento —celebrado mientras Maduro cumple condena y María Corina Machado espera en el exilio— recuerda que el poder tiende a negociar con el poder, no con los principios.

Donald Trump recibió el martes por la noche a Delcy Rodríguez en el hotel Lotte New York Palace de Nueva York, en un encuentro privado que habría parecido imposible hace apenas meses. La presidenta encargada de Venezuela había llegado a la ciudad para intervenir ante la Asamblea General de la ONU, y el presidente estadounidense la recibió sin presencia de prensa, a diferencia de sus otros encuentros con líderes extranjeros durante la misma recepción. En la sala estaban Marco Rubio, Scott Bessent, Susie Wiles y Stephen Miller, lo que subrayaba el peso político del momento.

Rodríguez, quien fuera vicepresidenta bajo Nicolás Maduro, había iniciado un acercamiento gradual hacia la administración Trump que culminaba ahora en esta conversación privada. El encuentro se producía a pocos kilómetros de la prisión donde Maduro cumple condena tras ser capturado en una operación militar estadounidense hace menos de un año.

En su discurso ante la Asamblea General, Trump presentó la captura de Maduro como prueba del poder estadounidense en el hemisferio y mencionó la liberación de cientos de presos políticos. Pero el tono cambió al hablar de negocios: describió el acuerdo petrolero firmado el mes anterior con Caracas como 'quizás el mayor acuerdo jamás realizado' y expresó su esperanza de que fluyan cien mil millones de dólares en inversiones hacia Venezuela. 'Al vencedor le corresponde el botín', resumió.

El contraste con la situación de María Corina Machado era difícil de ignorar. La principal figura opositora venezolana permanecía en Panamá tras tres intentos fallidos de regresar a su país en las últimas horas, a la espera de una autorización estadounidense que no llegaba. En las calles de Nueva York, un pequeño grupo de venezolanos exigía elecciones. La administración Trump negociaba con la presidenta encargada mientras mantenía fuera del país a la mujer que había desafiado al régimen durante años.

Donald Trump se sentó con Delcy Rodríguez el martes por la noche en Nueva York, en un encuentro que habría parecido imposible hace apenas meses. La presidenta encargada de Venezuela llegaba a la ciudad para intervenir ante la Asamblea General de la ONU, y el presidente estadounidense la recibió en el hotel Lotte New York Palace, a pocos kilómetros de la prisión donde Nicolás Maduro cumple condena tras ser capturado y depuesto en una operación militar estadounidense hace menos de un año.

La reunión fue cerrada, sin presencia de prensa, a diferencia de los encuentros que Trump sostuvo con otros líderes extranjeros durante la misma recepción. En la sala estaban el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario del Tesoro Scott Bessent, la jefa de gabinete Susie Wiles y el subjefe Stephen Miller. El encuentro marcaba un giro inesperado en las relaciones entre Washington y Caracas. Rodríguez, quien fuera vicepresidenta bajo Maduro, había jurado lealtad al líder chavista antes de iniciar un acercamiento gradual hacia la administración Trump que culminaba ahora en esta conversación privada.

En su discurso ante la Asamblea General, Trump describió a Maduro como un dictador fuera de la ley y presentó su captura como evidencia del poder militar estadounidense en el hemisferio occidental. Afirmó que cientos de presos políticos habían sido liberados desde entonces. Pero el tono cambió cuando habló de negocios. Trump caracterizó el acuerdo petrolero que su administración había firmado con Caracas el mes anterior como quizás el mayor acuerdo jamás realizado. Expresó su esperanza de que fluyan cien mil millones de dólares en inversiones hacia la industria petrolera venezolana. "Al vencedor le corresponde el botín", dijo, resumiendo su visión transaccional del cambio de régimen.

Mientras tanto, María Corina Machado, la principal figura de la oposición venezolana, permanecía en Panamá en espera de autorización estadounidense para entrar al país. En las últimas horas había realizado tres intentos fallidos, tanto por vía marítima como aérea, para regresar a Venezuela. En Nueva York, un pequeño grupo de venezolanos se manifestó exigiendo que se celebraran elecciones. El contraste era evidente: la administración Trump negociaba con la presidenta encargada mientras mantenía fuera del país a la líder opositora que había desafiado al régimen.

Trump describió el acuerdo petrolero con Venezuela como quizás el mayor acuerdo jamás realizado
— Donald Trump, en su discurso ante la Asamblea General de la ONU
Trump calificó a Maduro de dictador fuera de la ley y afirmó que cientos de presos políticos han sido liberados desde su captura
— Donald Trump, en su discurso ante la Asamblea General de la ONU
Vuoi la storia completa? Leggi l'originale su RTVE.es ↗
Contattaci Domande frequenti