En un momento en que las máquinas comienzan a caminar entre nosotros, Estados Unidos ha decidido que no todas son bienvenidas. La Comisión Federal de Comunicaciones prohibió esta semana la importación de robots humanoides y cuadrúpedos fabricados en China, invocando riesgos de vigilancia y vulnerabilidades en la cadena de suministro tecnológica. La medida no es un acto aislado, sino el último eslabón de una cadena de restricciones que ha ido cerrando, pieza por pieza, el acceso de la tecnología china a la infraestructura crítica estadounidense. En el fondo, lo que se disputa no es solo quién f