En un giro que recuerda cuánto depende la paz de la voluntad de sentarse a dialogar, Donald Trump anunció el domingo la suspensión de ataques militares contra Irán —descritos por él mismo como los más devastadores desde la Segunda Guerra Mundial— para abrir negociaciones diplomáticas que comenzarían el lunes. El conflicto, que lleva seis meses en curso desde los ataques coordinados de febrero, gira en torno a dos nudos históricos: el control del estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní. Los mercados respondieron con alivio inmediato, pero la fragilidad del momento quedó expuesta cuando un
Trump aplaza ataques a Irán y anuncia negociaciones para la próxima semana
La guerra entre Estados Unidos e Irán ha causado impacto económico y de seguridad regional durante seis meses, afectando rutas comerciales estratégicas y generando volatilidad en mercados energéticos globales.