La 'Trump-a-palooza' busca energizar a los republicanos antes de elecciones donde podrían perder el control de una o ambas cámaras del Congreso. Menos de la mitad de candidatos republicanos en distritos competitivos asistirán, considerando a Trump una carga electoral más que una ventaja.
Trump-a-palooza: la convención republicana que muchos candidatos evitan por temor a su influencia
Trump se ha convertido para esos aspirantes en apuros más en una carga que en una ventaja electoral
¿Por qué tantos candidatos republicanos evitan una convención organizada por su propio presidente?
Porque los demócratas han convertido estas elecciones en un referéndum sobre Trump. Para un candidato en un distrito competitivo, estar en el mismo escenario que él es exponerse a que lo asocien con sus políticas impopulares: los aranceles, la guerra en Irán, el costo de vida.
Pero espera, ¿cuántos candidatos exactamente? El artículo dice "menos de la mitad", pero no da un número. ¿Es el 40%? ¿El 30%? Eso importa para entender la magnitud del rechazo.
Buena pregunta. Y si Trump es tan impopular, ¿por qué la Administración sigue apostando por él como figura central?
Porque para la base del partido, Trump sigue siendo el líder indiscutible. La convención busca energizar a esos votantes leales. El problema es que esos votantes ya están movilizados. Los que necesitan convencer están en los distritos competitivos, y esos candidatos tienen miedo.
El artículo menciona que esperaban 20.000 asistentes frente a 50.000 en Milwaukee. Pero ¿es eso una comparación justa? Milwaukee fue después de un atentado contra Trump. Las circunstancias eran completamente distintas.
Entonces, ¿qué gana Trump con esta convención si sus propios candidatos no quieren estar ahí?
Probablemente, mantener su control sobre el partido. Dos discursos en dos noches, su música, su narrativa. Es un recordatorio de quién manda. Pero electoralmente, parece contraproducente.
Y sobre esos 10 millones de dólares que invierte en Paxton en Texas: ¿es eso una apuesta desesperada o una inversión estratégica? El artículo no explica por qué Texas es tan importante en este momento, más allá de que Paxton está respaldado por Trump.
¿Significa esto que Trump está perdiendo su poder dentro del partido?
No exactamente. Sigue siendo el centro de gravedad. Pero su poder se está convirtiendo en un pasivo para los candidatos que necesitan ganar en territorios donde no es popular. Es una paradoja: es demasiado fuerte para ignorar, pero demasiado débil electoralmente para ayudar.
The Pulse
- Convención republicana en Dallas, 9-10 de septiembre, a menos de dos meses de elecciones legislativas del 3 de noviembre
- Menos de la mitad de candidatos republicanos en distritos competitivos asistirán
- Se esperan 20.000 asistentes, frente a 50.000 en Milwaukee hace dos años
- Trump invierte 10 millones de dólares de su Super PAC en la campaña de Ken Paxton en Texas
- James Talarico lidera a Paxton por 2,4 puntos según RealClearPolitics
La 'Trump-a-palooza' busca energizar a los republicanos antes de elecciones donde podrían perder el control de una o ambas cámaras del Congreso. Menos de la mitad de candidatos republicanos en distritos competitivos asistirán, considerando a Trump una carga electoral más que una ventaja.
Trump organiza una convención republicana en Dallas días antes de las elecciones legislativas de noviembre, pero decenas de candidatos en distritos reñidos la evitan por temor a su influencia negativa en sus campañas.
Donald Trump anunció en junio que Dallas sería sede de un evento "verdaderamente histórico". Lo que sucederá este miércoles y jueves en el estadio American Airlines carece de precedentes en la política estadounidense: una convención republicana celebrada a menos de dos meses de las elecciones legislativas de noviembre, no en el ciclo presidencial donde tradicionalmente se reúnen los partidos para designar candidatos. La cita ha recibido un nombre oficioso que resume su naturaleza: Trump-a-palooza, en referencia al festival de rock alternativo de los noventa, aunque también como advertencia de que todo lo que suceda durante esos dos días girará alrededor del presidente.
Las encuestas que llegan a las elecciones del 3 de noviembre no favorecen al Partido Republicano. Están en juego la totalidad de los escaños de la Cámara baja y un tercio de los del Senado, y existe la posibilidad real de que los republicanos pierdan el control de una o ambas cámaras, lo que significaría perder la iniciativa legislativa en la segunda mitad de la presidencia de Trump. La convención funciona como operación de control de daños: un intento de energizar a una base desanimada y justificar las políticas de la Administración que han encarecido el costo de vida y los precios de la gasolina, consecuencia de los aranceles y de una guerra en Irán que permanece impopular sin perspectivas de resolución próxima.
Pero la estrategia enfrenta un obstáculo inesperado. Menos de la mitad de los candidatos republicanos en distritos competitivos figuran en la lista de participantes. Senadores como Tommy Tuberville de Alabama, John Cornyn de Texas y Mike Rounds de Dakota del Sur, junto a congresistas como David Valadao de California, Mike LaLota de Nueva York y Juan Ciscomani de Arizona, no asistirán, según reportaron medios estadounidenses. Las excusas varían, pero el comentarista conservador Jay Nordlinger las resumió con ironía: "Ese día tienen cita en la peluquería". Lo que estos políticos evitan es asociarse públicamente con Trump en un momento en que los demócratas han apostado todo a convertir los comicios en un referéndum sobre su presidencia. Para candidatos en territorios disputados, la presencia del presidente se ha convertido en una carga electoral más que en una ventaja.
La organización esperaba atraer a 20.000 asistentes, una cifra significativamente menor que los 50.000 que acudieron a la Convención Republicana de Milwaukee hace un par de años, celebrada días después de que Trump sobreviviera a un atentado en un mitin al aire libre. Para mantener el interés de los participantes, la programación incluye dos intervenciones de Trump en noches consecutivas, una estrategia que refleja la importancia que la organización atribuye a su presencia. El miércoles pronunciará su discurso principal, donde se espera que justifique sus políticas y reivindique los ideales MAGA: una frontera sur blindada y un aislacionismo que fomente los valores estadounidenses. El jueves hablará nuevamente, después de su vicepresidente J. D. Vance, para cerrar el evento. Se ha sugerido a los asistentes una donación de 25.000 dólares para participar.
La convención también incluirá la parafernalia completa del movimiento MAGA: discursos de candidatos America First, una playlist con las canciones favoritas de Trump, con repetición constante de "God Bless the U.S.A." de Lee Greenwood. Notablemente, la primera dama Melania Trump no asistirá. John Thune, líder de la mayoría en el Senado, estará presente pero no subirá al estrado, un gesto que alimenta la percepción de desalineamiento con Trump. El presidente lo responsabiliza de que no avance en el Capitolio su ambiciosa reforma electoral, que endurecería significativamente el acceso al voto para millones de ciudadanos estadounidenses.
Una contienda destacará sobre las demás por celebrarse en Texas. El fiscal general estatal Ken Paxton, candidato con un historial de polémicas y corrupción a sus espaldas pero respaldado por Trump, se enfrenta a James Talarico, estrella ascendente del Partido Demócrata que aspira a convertirse en el primer senador demócrata de Texas en tres décadas. El agregador de encuestas RealClearPolitics le otorga a Talarico una ventaja de 2,4 puntos. Consciente de lo que está en juego, Trump ha invertido 10 millones de dólares de su Super PAC, MAGA S.A., en la campaña de Paxton. La convención de Dallas, lejos de ser un triunfo de unidad republicana, expone las fracturas internas del partido: candidatos que huyen de su líder, una base que requiere constante arenga, y un presidente cuya influencia, que una vez fue movilizadora, ahora se percibe como un riesgo electoral.
Notable Quotes
Ese día tienen cita en la peluquería— Jay Nordlinger, comentarista conservador, resumiendo las excusas de candidatos que no asisten