La tormenta tropical Bertha, como tantas fuerzas que llegan con estruendo y parten en silencio, se deshace sobre Texas sin cumplir los peores presagios. Con vientos de 45 millas por hora y un rumbo hacia el oeste, el sistema pierde su cohesión mientras las alertas costeras permanecen activas en Luisiana y Texas. Pero la naturaleza rara vez descansa: mientras Bertha se desvanece, un calor récord avanza sobre el interior del país, recordándonos que las amenazas climáticas no llegan siempre con nombre ni con viento.