Cuando la naturaleza interrumpe las grandes arterias del comercio global, los mercados responden con inmediatez. El tifón Dolphin, al barrer las rutas marítimas asiáticas, ha forzado al alza las tarifas de los buques Capesize —gigantes del transporte a granel— llevando el indicador del mercado granelero a su nivel más alto desde mediados de julio. Es un recordatorio de que la cadena que conecta los recursos del mundo con quienes los necesitan es, en última instancia, tan vulnerable como el clima que la rodea.