En los cielos de la antigua zona militar de Brdy, República Checa, dos drones de ala fija se turnaron para sostener una señal 5G ininterrumpida sobre casi 1.900 corredores en junio de 2026, demostrando que la infraestructura de telecomunicaciones puede desprenderse del suelo. T-Mobile y Primoco UAV respondieron así a una pregunta que persigue a ingenieros y gestores de emergencias por igual: ¿puede la conectividad seguir a las personas allí donde la tierra no ofrece torres ni cables? La respuesta, por primera vez a esta escala y con esta autonomía, fue afirmativa.
T-Mobile despliega con éxito drones 5G en República Checa para cobertura continua
La conectividad es una capa crítica de resiliencia
¿Por qué fue tan importante que los dos drones rotaran sin que los usuarios notaran la transición?
Porque en una emergencia real, la gente necesita comunicarse sin pensar en si su llamada va a caerse. Si el sistema falla cada vez que un dron aterriza, no es útil. La prueba demostró que podía hacerse de forma transparente.
¿Qué hace que el satélite a bordo sea tan diferente de lo que AT&T intentó hace casi una década?
AT&T necesitaba una estación terrestre para conectar su dron a la red. Aquí, el dron es completamente autónomo. Eso significa que puedes desplegarlo en cualquier lugar, incluso donde no hay infraestructura.
¿Cuál es el verdadero límite de esta tecnología en este momento?
El tiempo de vuelo. Quince horas es bastante, pero en una crisis prolongada necesitarías múltiples drones rotando constantemente. Es viable, pero requiere logística.
¿Por qué una carrera de trail fue el escenario perfecto para probar esto?
Porque es un evento real con gente dispersa en terreno difícil, sin infraestructura fija. Si funciona allí, funciona en casi cualquier lugar donde importa.
¿Qué viene después de una prueba exitosa como esta?
Probablemente trabajar con autoridades de protección civil para tener estos sistemas listos para desastres. Y optimizar la carga útil para que los drones puedan llevar más equipo sin sacrificar tiempo de vuelo.
Der Puls
- La urgencia es real: inundaciones, incendios y eventos masivos siguen dejando a miles de personas sin señal justo cuando más la necesitan.
- Dos drones Primoco One 150 volaron en rotación a 2,3 km de altitud, cubriendo hasta 20 km² cada uno y entregando velocidades de hasta 100 Mbit/s sin que los usuarios percibieran corte alguno.
- El enlace de retorno por satélite integrado a bordo elimina la dependencia de infraestructura terrestre, convirtiendo cada aeronave en una estación base completamente autónoma.
- Cuando un dron descendía a repostar, el otro mantenía el servicio activo, resolviendo el talón de Aquiles histórico de las soluciones aéreas: la continuidad.
- La tecnología supera al Flying COW de AT&T de 2017 —atado al suelo y limitado a 4G— y abre la puerta a despliegues de misión crítica en desastres naturales y zonas de difícil acceso.
- Deutsche Telekom y T-Mobile Czech Republic ya apuntan a las siguientes etapas de desarrollo, consolidando las estaciones base voladoras como herramienta práctica para las telecomunicaciones resilientes del futuro.
En los cielos de la antigua zona militar de Brdy, República Checa, dos drones de ala fija se turnaron para sostener una señal 5G ininterrumpida sobre casi 1.900 corredores en junio de 2026, demostrando que la infraestructura de telecomunicaciones puede desprenderse del suelo. T-Mobile y Primoco UAV respondieron así a una pregunta que persigue a ingenieros y gestores de emergencias por igual: ¿puede la conectividad seguir a las personas allí donde la tierra no ofrece torres ni cables? La respuesta, por primera vez a esta escala y con esta autonomía, fue afirmativa.
En junio de 2026, sobre el terreno accidentado de la antigua zona militar de Brdy en República Checa, T-Mobile y el fabricante local Primoco UAV pusieron a prueba una idea que hasta hace poco vivía más en la especulación que en la ingeniería: drones de ala fija actuando como estaciones base 5G móviles en rotación continua. El escenario fue la carrera de trail Běhej lesy, con casi 1.900 participantes como usuarios involuntarios —y exitosos— del experimento.
Cada uno de los dos drones Primoco One 150 voló a unos 2,3 kilómetros de altitud, cubriendo hasta 20 kilómetros cuadrados y ofreciendo velocidades de hasta 100 Mbit/s. Los teléfonos de los corredores se conectaban automáticamente a la celda activa sin notar interrupciones. La clave técnica fue un enlace de retorno por satélite integrado directamente en la aeronave, que permitió operar sin depender de ninguna infraestructura terrestre adicional. Cuando uno de los drones bajaba a repostar, el otro sostenía la cobertura sin pausa.
El Primoco One 150 puede permanecer en el aire hasta 15 horas y transportar 30 kilogramos de carga útil; el equipo de telecomunicaciones empleado pesaba apenas 8 kilos, dejando margen para futuras expansiones. Carlos Fernandes, director de Tecnología de T-Mobile Czech Republic, destacó que la prueba demostró la capacidad de desplegar conectividad flexible y de misión crítica donde y cuando sea necesario.
El salto respecto a soluciones anteriores es notable. El Flying COW de AT&T, probado en Puerto Rico tras el huracán María en 2017, era un dron atado al suelo con cobertura 4G. La propuesta de T-Mobile opera sin ataduras, a mayor altitud y con tecnología 5G. Deutsche Telekom, matriz de T-Mobile, ya visualiza aplicaciones en desastres naturales, grandes concentraciones de personas y zonas donde la infraestructura fija simplemente no existe. Las estaciones base voladoras dejan de ser promesa para convertirse en herramienta.
En junio, en la antigua zona militar de Brdy en República Checa, T-Mobile y el fabricante local Primoco UAV pusieron a prueba algo que hasta hace poco parecía más ciencia ficción que ingeniería práctica: dos drones de ala fija volando en rotación para mantener una señal 5G sin interrupciones mientras casi 1.900 corredores atravesaban un terreno accidentado durante la carrera Běhej lesy.
La prueba partía de una pregunta simple pero urgente. ¿Podría un dron equipado con una micro estación base móvil restaurar cobertura en lugares donde la infraestructura fija no llega o ha sido destruida? ¿Y podría hacerlo de forma continua, sin que los usuarios notaran siquiera un parpadeo en sus conexiones? Los dos drones Primoco One 150 desplegados en Brdy respondieron afirmativamente a ambas preguntas. Volando a una altitud de aproximadamente 2,3 kilómetros, cada aeronave cubrió un área de hasta 20 kilómetros cuadrados, proporcionando velocidades de datos de hasta 100 Mbit/s a través de canales de frecuencia estándar de 10 MHz. Los teléfonos de los participantes se conectaban automáticamente a la celda activa, manteniendo llamadas y datos sin interrupciones perceptibles.
Lo que hizo posible esta continuidad fue un elemento técnico crucial: un enlace de retorno por satélite integrado directamente en los drones. Esto significaba que las estaciones base voladoras podían conectarse al núcleo de la red móvil sin depender de una estación terrestre adicional, haciendo el sistema completamente autónomo respecto a la infraestructura local. Cuando uno de los drones necesitaba descender para repostar, el otro permanecía en funcionamiento, garantizando que no hubiera caída de servicio. Según Ladislav Semetkovský, CEO de Primoco UAV, esta capacidad de proporcionar cobertura las 24 horas del día mediante rotación de aeronaves convierte la solución en una herramienta especialmente valiosa para situaciones de crisis, donde la comunicación confiable debe estar disponible en todo momento.
La elección del Primoco One 150 no fue casual. Esta aeronave de ala fija, diseñada y fabricada en República Checa, puede permanecer en el aire hasta 15 horas, alcanzar una altitud máxima de 3.300 metros, y transportar una carga útil de hasta 30 kilogramos. En esta prueba, el equipo de telecomunicaciones pesaba apenas 8 kilos, dejando margen considerable para futuras expansiones.
El ensayo representa un salto significativo respecto a intentos anteriores. El Flying COW de AT&T, probado en 2017 en Puerto Rico tras el huracán María, utilizaba un dron atado al suelo que proporcionaba cobertura 4G. La solución de T-Mobile opera con drones no atados y a mucha mayor altitud, permitiendo cubrir áreas extensas o de difícil acceso con un número reducido de aeronaves. Carlos Fernandes, director de Tecnología de T-Mobile Czech Republic, subrayó que la conectividad es una capa crítica de resiliencia, y que la prueba en Brdy demostró la capacidad de desplegar conectividad flexible y de misión crítica donde y cuando sea necesario.
Las aplicaciones potenciales van mucho más allá de los eventos deportivos. Deutsche Telekom, la matriz de T-Mobile, señala que esta tecnología podría ser crucial para restablecer comunicaciones rápidamente tras desastres naturales como inundaciones o incendios forestales, o para proporcionar capacidad adicional en grandes concentraciones de personas donde la infraestructura fija pueda saturarse. Jaroslav Holiš, Senior Manager de Investigación y Ensayos de Deutsche Telekom, enfatizó que la innovación ocurre cuando las nuevas tecnologías se prueban en condiciones del mundo real, y que los aprendizajes de este ensayo exitoso marcan el camino para las siguientes etapas de desarrollo. Con este tipo de pruebas, las estaciones base voladoras se consolidan como una herramienta real y práctica para el futuro de las telecomunicaciones resilientes.
Bemerkenswerte Zitate
La ventaja clave de desplegar dos aeronaves es la capacidad de proporcionar un servicio continuo las 24 horas del día. Cuando una está en tierra para repostar, la segunda permanece en funcionamiento, asegurando una conectividad ininterrumpida.— Ladislav Semetkovský, CEO de Primoco UAV
Los drones equipados con una micro estación base móvil pueden restaurar o extender rápidamente la cobertura en terrenos difíciles. Esto muestra nuestra capacidad para desplegar conectividad flexible y de misión crítica donde y cuando sea necesario.— Carlos Fernandes, director de Tecnología de T-Mobile Czech Republic