Hay una paradoja silenciosa en el mundo del desarrollo de videojuegos: a veces, el esfuerzo de llevar un juego a un hardware más modesto revela verdades que el hardware poderoso nunca exigió descubrir. Eso es lo que ocurrió cuando Capcom adaptó Dragon's Dogma 2 para Nintendo Switch 2 — el proceso de optimización del RE Engine para una consola menos potente terminó beneficiando a PS5 y Xbox Series X, que recibirán 60 fps más estables en la actualización 3.2 de finales de agosto de 2026. La limitación, una vez más, resultó ser maestra.