En la festividad de Santiago, bajo la luz del Mediterráneo en S'Agaró, la presentadora Susanna Griso y el economista Luis Enríquez unieron sus vidas ante 250 testigos elegidos con cuidado. La ceremonia, despojada de protocolos rígidos y vestida de autenticidad boho chic, convirtió a sus ocho hijos en el verdadero centro de un vínculo que eligió el afecto sobre la convención. En un tiempo donde los grandes eventos tienden al espectáculo, esta boda apostó por lo esencial: las personas que realmente importan.