A los veinte años, Suri —hija de Tom Cruise y Katie Holmes— ha convertido en acto legal lo que durante años fue solo una práctica silenciosa: vivir sin el apellido de su padre. Al adoptar oficialmente el apellido Noelle, esta joven estudiante de teatro no realiza un simple trámite, sino que inscribe en el registro público una verdad que ya habitaba en privado: que la identidad se elige, no solo se hereda.