En Hermosillo, el Gobierno de Sonora enfrenta una tensión que es, en el fondo, tan antigua como la democracia misma: el derecho a protestar choca con el derecho de los demás a vivir sin interrupciones. Frente a las manifestaciones de Covafam contra la regulación de estancias infantiles, el secretario Adolfo Salazar Razo traza una línea que separa el diálogo posible de lo que el Estado considera innegociable: la seguridad de los menores y el libre tránsito de los ciudadanos. Meses de mesas de trabajo, incluida una sesión de seis horas, no han producido acuerdos, y la pregunta que persiste es si
Sonora mantiene diálogo con Covafam pero prioriza seguridad ciudadana
Las protestas afectan el libre tránsito de ciudadanos y generan tensión en torno a la regulación de estancias infantiles que atienden a menores de edad.