En las horas más silenciosas del domingo, la guerra en el Catatumbo volvió a mostrar su rostro más moderno y despiadado: drones cargados de explosivos cayeron sobre soldados colombianos en Tibú, arrebatando la vida del soldado Aldair Bermúdez Rodríguez y dejando heridos a siete de sus compañeros. El ELN, señalado como autor del ataque, parece haber respondido con tecnología no convencional a operaciones militares del día anterior, cerrando un ciclo de represalias que se repite en esta región fronteriza. Lo que ocurrió en el sector de Barco La Silla no es solo un parte de guerra: es el reflejo
Soldado muere y 7 resultan heridos en ataque con drones del ELN en Tibú
El daño es indiscriminado por naturaleza
¿Por qué el ELN elegiría atacar precisamente ese domingo, en ese lugar?
Según el Ejército, no fue casualidad. Habían combatido contra el ELN el día anterior en La Llana, frustrando operaciones criminales. El ataque del domingo fue la respuesta, la represalia.
¿Qué hace que los drones sean tan efectivos para un grupo como el ELN?
Son baratos de producir, difíciles de detectar en la madrugada, y pueden llegar a lugares donde es difícil llegar a pie. Un soldado en una posición fija no tiene dónde esconderse cuando algo cae del cielo.
El Ejército dice que estos ataques ponen en riesgo a civiles. ¿Cómo es eso?
Un dron no distingue entre un soldado y alguien que vive cerca. Si explota en un sector poblado, cualquiera puede resultar herido. El daño es indiscriminado por naturaleza.
¿Esto es nuevo en Colombia?
No es nuevo, pero está escalando. Hace años eran ataques aislados. Ahora es una táctica que se repite, que se perfecciona. Cada ataque enseña algo.
¿Qué significa que siete soldados hayan sido evacuados a Cúcuta?
Significa que las heridas fueron serias. No podían ser tratadas en el terreno. Necesitaban cirugía, cuidados intensivos. Eso refleja la gravedad del impacto.
El Pulso
- Un dron cargado de explosivos mató a un soldado e hirió a otros siete en plena madrugada, golpeando al Batallón de Operaciones Terrestres N.° 10 cuando menos podía esperarlo.
- El ELN habría lanzado el ataque como represalia directa por combates del día anterior en La Llana, donde tropas frustraron acciones del grupo armado en la vía Cúcuta-Tibú.
- Los militares heridos fueron evacuados de urgencia en helicópteros del Ejército y la Fuerza Aeroespacial hacia centros médicos especializados en Cúcuta.
- El Ejército rechazó categóricamente el uso de drones explosivos, advirtiendo que generan daños indiscriminados que ponen en riesgo directo a la población civil.
- El incidente confirma una escalada preocupante: los grupos armados ilegales en Norte de Santander han incorporado la tecnología de drones como herramienta ofensiva de uso creciente.
En las horas más silenciosas del domingo, la guerra en el Catatumbo volvió a mostrar su rostro más moderno y despiadado: drones cargados de explosivos cayeron sobre soldados colombianos en Tibú, arrebatando la vida del soldado Aldair Bermúdez Rodríguez y dejando heridos a siete de sus compañeros. El ELN, señalado como autor del ataque, parece haber respondido con tecnología no convencional a operaciones militares del día anterior, cerrando un ciclo de represalias que se repite en esta región fronteriza. Lo que ocurrió en el sector de Barco La Silla no es solo un parte de guerra: es el reflejo de cómo los conflictos armados del siglo XXI han encontrado en los cielos una nueva dimensión de violencia.
En la madrugada del domingo 24 de mayo, drones cargados de explosivos atacaron posiciones del Ejército Nacional en Tibú, Norte de Santander. El Batallón de Operaciones Terrestres N.° 10 fue alcanzado en el sector de Barco La Silla: el soldado profesional Aldair Bermúdez Rodríguez murió en la explosión y siete militares más resultaron heridos. Los uniformados fueron evacuados en helicópteros hacia Cúcuta para recibir atención médica especializada.
Las autoridades militares atribuyeron el atentado al GAO ELN, señalando que habría sido una represalia por operaciones ejecutadas el día anterior en el sector de La Llana, donde tropas enfrentaron a integrantes de esa estructura armada y frustraron acciones criminales en la vía que une Cúcuta con Tibú. En esos combates previos, varios miembros del ELN resultaron afectados según el Ejército.
La institución castrense emitió un comunicado rechazando el uso de drones explosivos, subrayando que este tipo de ataques genera daños indiscriminados que van más allá de la Fuerza Pública y ponen en riesgo a la población civil. La muerte de Bermúdez Rodríguez se inscribe en una escalada sostenida en la región fronteriza de Norte de Santander, donde los ciclos de operativos y represalias elevan constantemente el costo humano del conflicto, y donde los drones han comenzado a redefinir la capacidad ofensiva de los grupos ilegales.
En la madrugada del domingo 24 de mayo, un ataque con drones cargados de explosivos golpeó a tropas del Ejército Nacional en el municipio de Tibú, en Norte de Santander. El Batallón de Operaciones Terrestres N.° 10 se encontraba desplegado en el sector de Barco La Silla cuando fue alcanzado por las aeronaves no tripuladas. El saldo fue inmediato y grave: el soldado profesional Aldair Bermúdez Rodríguez perdió la vida, y siete militares más resultaron heridos en la explosión.
Las autoridades militares atribuyeron el atentado al Grupo Armado Organizado del ELN. El uso de drones equipados con explosivos marca una táctica que se ha vuelto cada vez más frecuente en los enfrentamientos armados del país, representando una forma de guerra que las instituciones castrenses califican como no convencional. Los uniformados heridos fueron evacuados de inmediato en helicópteros de la División de Aviación Asalto Aéreo del Ejército Nacional y de la Fuerza Aeroespacial Colombiana hacia Cúcuta, donde fueron trasladados a centros de atención médica especializada.
Según la versión del Ejército, el ataque funcionó como represalia por operaciones militares ejecutadas el día anterior en el sector de La Llana. Durante esos enfrentamientos, las tropas sostuvieron combates directos contra integrantes de la estructura armada ilegal, logrando frustrar lo que describieron como acciones criminales en la vía que conecta Cúcuta con Tibú. En esos combates, varios miembros del ELN resultaron afectados, según reportes de la institución castrense.
El Ejército Nacional emitió un comunicado rechazando categóricamente el empleo de estos medios y métodos de ataque. La institución enfatizó que los drones acondicionados con explosivos generan daños indiscriminados que trascienden a la Fuerza Pública y ponen en riesgo directo a la población civil de las zonas donde operan. Este tipo de ataques, según la perspectiva militar, viola principios de proporcionalidad y distinción en el combate.
El incidente refleja una escalada en la intensidad de los enfrentamientos en la región fronteriza de Norte de Santander, donde el ELN mantiene una presencia significativa. La zona ha sido escenario de una competencia territorial constante entre grupos armados y la Fuerza Pública, con ciclos de operativos militares seguidos de represalias que elevan el costo humanitario. La muerte de Bermúdez Rodríguez y las heridas de sus compañeros se suman a una lista creciente de bajas en operaciones donde la tecnología de drones ha comenzado a jugar un papel determinante en la capacidad ofensiva de los grupos ilegales.
Citas Notables
El Ejército Nacional rechaza el empleo de medios y métodos de guerra no convencionales mediante drones acondicionados con explosivos, los cuales generan daños indiscriminados que no solo afectan a la Fuerza Pública, sino que también ponen en riesgo a la población civil— Ejército Nacional