En el ciclo natural de toda institución llega el momento en que una generación cede el paso a la siguiente sin abandonar del todo el escenario. Softtek, la firma mexicana de ingeniería de software, vivió ese momento el primero de octubre de 2026, cuando David Jiménez asumió la dirección ejecutiva global tras quince años dentro de la compañía, relevando a Blanca Treviño, quien gobernó la organización durante más de un cuarto de siglo. Treviño no se retira, sino que se eleva a la Presidencia Ejecutiva, preservando la continuidad estratégica mientras Jiménez orienta la empresa hacia una inteligen
Softtek completa transición: David Jiménez asume como CEO Global con enfoque en IA en producción
Los clientes no necesitan más pilotos. Necesitan IA en producción.
¿Por qué es importante que Jiménez haya estado quince años dentro de Softtek? ¿No habría sido más disruptivo traer a alguien de afuera?
Conocer la compañía desde adentro le da credibilidad inmediata con los equipos y los clientes. Pero lo interesante es que su mensaje sobre IA en producción sí es disruptivo, aunque venga de alguien que ya pertenece a la casa.
Aunque hay que notar que el comunicado no dice cuánto dinero va a invertir en esto, ni qué resultados espera en los próximos doce o veinticuatro meses. Es una dirección clara, pero sin números detrás.
Blanca Treviño se va, pero no se va. ¿Eso es una transición limpia o una transición a medias?
Es una transición estructurada. Ella sigue en el Consejo, así que hay continuidad estratégica, pero Jiménez tiene el control operativo. Es común en empresas grandes cuando el fundador o un líder de largo plazo se retira gradualmente.
Lo que no sabemos es si Treviño va a estar de acuerdo con todas las decisiones de Jiménez, o si habrá tensión entre la Presidencia Ejecutiva y la dirección del CEO. El comunicado no lo dice.
¿Qué significa exactamente "IA en producción"? ¿Es algo que Softtek ya hace o es completamente nuevo?
Muchas empresas de software hacen pilotos de IA, pero no los escalan. Jiménez está diciendo que quiere llevar eso a escala real, donde los clientes vean resultados medibles. Es un cambio de mentalidad más que de tecnología.
Pero el comunicado no da ejemplos concretos de qué significa eso en la práctica. ¿Es automatización de procesos? ¿Es análisis de datos? ¿Es algo más? Eso sigue siendo vago.
¿Cuál es el riesgo de esta apuesta por la IA?
Si Jiménez no logra demostrar resultados medibles en los próximos trimestres, la estrategia puede perder credibilidad. Los clientes van a esperar que eso se traduzca en ahorros o eficiencia real.
Y hay otro riesgo: si la compañía invierte mucho en IA pero no comunica cuánto, los accionistas pueden empezar a hacer preguntas incómodas sobre retorno de inversión.
The Pulse
- Softtek cerró formalmente el 1 de octubre de 2026 una transición de liderazgo anunciada en abril, poniendo fin a meses de incertidumbre sobre quién conduciría la compañía.
- El relevo generacional tensiona la identidad corporativa: 26 años de liderazgo de Treviño dejan una huella profunda que Jiménez debe honrar sin quedar atrapado en ella.
- La apuesta de Jiménez por una estrategia AI-First desafía la tendencia dominante en la industria, donde la IA suele quedarse en pilotos decorativos en lugar de integrarse en operaciones reales.
- La agenda inmediata del nuevo CEO incluye reuniones directas con clientes para anclar la estrategia tecnológica en necesidades concretas y resultados medibles.
- La compañía navega hacia un modelo donde la inteligencia artificial no es una promesa de futuro sino un componente operativo del presente, aunque sin revelar aún las métricas o inversiones que respaldarán ese compromiso.
En el ciclo natural de toda institución llega el momento en que una generación cede el paso a la siguiente sin abandonar del todo el escenario. Softtek, la firma mexicana de ingeniería de software, vivió ese momento el primero de octubre de 2026, cuando David Jiménez asumió la dirección ejecutiva global tras quince años dentro de la compañía, relevando a Blanca Treviño, quien gobernó la organización durante más de un cuarto de siglo. Treviño no se retira, sino que se eleva a la Presidencia Ejecutiva, preservando la continuidad estratégica mientras Jiménez orienta la empresa hacia una inteligencia artificial que, en su visión, debe operar en el mundo real y no solo en los márgenes del experimento.
David Jiménez tomó las riendas de Softtek el primero de octubre de 2026, cerrando una transición que la empresa había anunciado meses antes. Con quince años dentro de la organización y al frente de una de sus unidades de negocio más sólidas, su nombramiento fue el resultado de un proceso formal conducido por el Comité Ejecutivo con apoyo de Russell Reynolds Associates.
Blanca Treviño, quien dirigió Softtek durante veintiséis años, no abandona la compañía: asume la Presidencia Ejecutiva y conserva la presidencia del Consejo de Administración. El movimiento redistribuye el poder sin romper la continuidad, cediendo el día a día operativo a Jiménez mientras Treviño mantiene influencia sobre la dirección estratégica.
La visión central del nuevo CEO se distancia de cómo la mayoría de las empresas abordan la inteligencia artificial. Jiménez no apuesta por pilotos que demuestren lo que la tecnología podría hacer en teoría, sino por llevarla a entornos de producción real donde los resultados sean medibles y directamente vinculados al desempeño del negocio. "Nuestros clientes no necesitan más pilotos de IA. Necesitan IA en producción, ligada a resultados que puedan medir", declaró.
Bajo el enfoque que la compañía denomina AI-First, la inteligencia artificial deberá impregnar la forma en que Softtek vende, entrega servicios y opera internamente. No se trata solo de ofrecer soluciones tecnológicas a los clientes, sino de que la propia organización funcione bajo esa lógica en su día a día. Durante sus primeros meses, Jiménez tiene previsto reunirse con clientes para entender sus necesidades y reforzar la posición de Softtek bajo esta nueva orientación.
Lo que la compañía no ha revelado son los montos de inversión, las metas de ingresos ni los indicadores cuantitativos que medirán el éxito de esta estrategia. Softtek mantiene su identidad como proveedor global de ingeniería de software y su apuesta por el modelo nearshore. Con Jiménez al frente, esa propuesta de valor se redefine alrededor de una premisa clara: la inteligencia artificial no es el futuro de la empresa, sino su presente operativo.
David Jiménez tomó las riendas de Softtek el primero de octubre de 2026, marcando el cierre de una transición de liderazgo que la compañía había anunciado meses atrás. Con quince años recorriendo los pasillos de la empresa de ingeniería de software, Jiménez llega a la dirección ejecutiva global después de haber dirigido la vertical de Productos de Consumo Masivo, una de las unidades de negocio más robustas de la organización. Su nombramiento fue resultado de un proceso formal conducido por el Comité Ejecutivo con apoyo de Russell Reynolds Associates.
Blanca Treviño, quien había guiado a Softtek durante veintiséis años como CEO, no desaparece del mapa corporativo. La ejecutiva asume ahora la Presidencia Ejecutiva y permanece como presidenta del Consejo de Administración, desde donde seguirá moldeando la dirección estratégica de la compañía. Este movimiento rediseña la estructura de poder sin romper la continuidad: Treviño sigue presente, pero cede el día a día operativo a su sucesor.
La apuesta central de Jiménez gira en torno a la inteligencia artificial, pero no de la manera en que muchas empresas la abordan. Mientras que innumerables organizaciones se conforman con proyectos piloto que demuestran lo que la tecnología podría hacer en teoría, Jiménez plantea una visión diferente: llevar la IA a entornos de producción real, donde genere resultados que puedan medirse y vincularse directamente con el desempeño empresarial. "Nuestros clientes no necesitan más pilotos de IA. Necesitan IA en producción, ligada a resultados que puedan medir", afirmó el nuevo CEO Global. Esta declaración resume su filosofía: la tecnología debe estar integrada en los procesos cotidianos, no confinada a laboratorios de innovación.
La estrategia que Jiménez propone es lo que la compañía denomina un enfoque AI-First, que busca hacer de la inteligencia artificial un componente transversal en cómo Softtek vende, entrega servicios y opera internamente. No se trata simplemente de ofrecer soluciones de IA a los clientes, sino de que la propia organización respire esta tecnología en su funcionamiento diario. El ejecutivo ha dejado clara su intención de poner al cliente en el centro de cada decisión, usando esa orientación como brújula para determinar cómo y dónde implementar estas capacidades.
Durante sus primeros meses en el cargo, Jiménez tiene programado reunirse con clientes para entender sus necesidades específicas y reforzar la posición de Softtek bajo esta nueva lente tecnológica. La agenda inicial busca fortalecer las capacidades de la compañía mientras mantiene al cliente como punto de referencia constante para decisiones sobre venta y entrega de servicios. Treviño respaldó el nombramiento destacando que Jiménez conoce profundamente la organización, valora su cultura y comprende las necesidades de quienes compran sus servicios.
Lo que el comunicado de Softtek no especifica son los montos de inversión que respaldarán esta estrategia, las metas de ingresos esperadas, ni los indicadores cuantitativos que medirán su éxito. La compañía mantiene su identidad como proveedor global de ingeniería de software que combina rigor técnico con supervisión experta, y continúa apostando por el modelo nearshore, la modalidad que le permite prestar servicios desde países cercanos a los mercados donde operan sus clientes. Con Jiménez al timón, esa propuesta de valor se redefine alrededor de una premisa: la inteligencia artificial no es el futuro de Softtek. Es su presente operativo.
Notable Quotes
Nuestros clientes no necesitan más pilotos de IA. Necesitan IA en producción, ligada a resultados que puedan medir.— David Jiménez, CEO Global de Softtek
David conoce profundamente esta compañía, valora su cultura y comprende las necesidades de nuestros clientes.— Blanca Treviño, Presidenta Ejecutiva de Softtek