En el Parlamento de Singapur, el ministro de Comercio Tan See Leng defendió hoy la vigencia del modelo económico que ha sostenido al país durante décadas, respondiendo a una moción opositora que pedía mayor atención a las pequeñas empresas, la innovación y el emprendimiento. Su argumento no fue una defensa del crecimiento como fin en sí mismo, sino como medio para mejorar empleos, ingresos y movilidad social. El debate refleja una tensión universal: cómo preservar lo que funciona mientras el mundo cambia a un ritmo que no espera.