En el primer semestre de 2026, Argentina registró un aumento del 92% en los reclamos contra bancos y plataformas digitales de crédito, con tasas que llegan a superar el 1.000% de costo financiero total. Casi seis millones de personas enfrentan situaciones de morosidad, atrapadas en ciclos de endeudamiento que el propio Gobierno reconoce como abusivos pero se niega a regular. Es la tensión clásica entre la lógica del mercado libre y la fragilidad de quienes no tienen más opción que endeudarse para subsistir.
Se duplicaron los reclamos por tasas abusivas de bancos y fintech en el primer semestre
Tasas de 700% y 400% son claramente abusivas, pero hoy no hay nada que les impida hacerlo
¿Por qué se duplicaron estos reclamos en solo seis meses?
Porque la gente finalmente está denunciando lo que venía pasando. Tasas de 400%, 1.375%, números que parecen ficción pero son reales. Cuando casi 6 millones de personas están en mora, algo tiene que ceder.
¿Y el Gobierno qué dice al respecto?
Reconoce que son abusivas. Caputo lo dijo públicamente. Pero también dijo que no puede hacer nada porque desreguló todo. Es una posición coherente pero incómoda.
¿Mercado Pago tiene razón cuando dice que sus tasas reflejan el riesgo?
Técnicamente sí. Pero cuando el costo financiero total llega a 1.375%, la pregunta no es si es racional sino si es sostenible para una familia que necesita dinero.
¿Qué buscan los bancos con el modelo de la Ciudad?
Neutralizar los 30 proyectos legislativos que los quieren regular. Si se adelantan y refinancian deudas con tasas del 35%, evitan que el Congreso les imponga algo peor.
¿Esto termina en regulación?
Probablemente sí, pero después de que mucha gente sufra. El Gobierno mantiene la desregulación por ahora, pero la presión política es cada vez mayor.
Il Polso
- Los reclamos por tasas excesivas crecieron un 394% interanual, mientras que las denuncias por acoso a deudores aumentaron un 360%, señales de un sistema financiero que presiona a sus usuarios más vulnerables.
- Mercado Pago ofrece créditos con costos financieros totales de hasta 1.375%, y los bancos tradicionales alcanzan el 400%, cifras que el ministro Caputo calificó de 'claramente abusivas' sin anunciar ninguna medida.
- Casi seis millones de personas están en mora, y la morosidad general del sistema trepó al 17,5% en junio, diez puntos porcentuales más que un año atrás.
- El Gobierno mantiene su política de desregulación y descarta intervenir, mientras más de 30 proyectos legislativos buscan poner límites a las tasas en el Congreso.
- Los bancos evalúan adoptar el modelo de refinanciamiento de la Ciudad de Buenos Aires —tasa fija máxima del 35% y plazo mínimo de 24 meses— para anticiparse a una regulación más dura y neutralizar la presión legislativa.
En el primer semestre de 2026, Argentina registró un aumento del 92% en los reclamos contra bancos y plataformas digitales de crédito, con tasas que llegan a superar el 1.000% de costo financiero total. Casi seis millones de personas enfrentan situaciones de morosidad, atrapadas en ciclos de endeudamiento que el propio Gobierno reconoce como abusivos pero se niega a regular. Es la tensión clásica entre la lógica del mercado libre y la fragilidad de quienes no tienen más opción que endeudarse para subsistir.
En los primeros seis meses de 2026, la subsecretaría de Defensa del Consumidor recibió 200 denuncias vinculadas a tasas excesivas e información incompleta sobre préstamos, el doble que en el mismo período del año anterior. Los reclamos por tasas abusivas crecieron un 394% interanual, los de acoso a deudores un 360%, y los de falta de transparencia un 131%. Entre las prácticas más denunciadas figuran la omisión deliberada del Costo Financiero Total al contratar y la entrega de documentación confusa o incompleta.
Los números del sector son difíciles de ignorar. Un préstamo personal bancario puede alcanzar una Tasa Nominal Anual del 142% y un costo financiero efectivo anual de hasta 400%. Mercado Pago, la plataforma de pagos más grande del país, ofrece créditos con tasas nominales de hasta 249% y costos financieros totales que llegan al 1.375%. La empresa argumenta que sus condiciones reflejan el riesgo de clientes sin historial y que mejoran automáticamente con el tiempo, pero esa explicación no alcanza para quienes quedan atrapados en deudas impagables.
Casi seis millones de personas están hoy en situación de morosidad, un problema que se agravó tras la expansión del crédito en 2024 y 2025, cuando las tasas bajaron más lentamente que la inflación. En junio, la morosidad del sistema llegó al 17,5%, diez puntos porcentuales más que un año atrás. El crédito al consumo en pesos se contrajo todos los meses de 2026.
El ministro Luis Caputo reconoció que tasas del 400% y el 700% son abusivas, pero descartó cualquier regulación, coherente con la política de desregulación de la gestión Milei. Mientras tanto, más de 30 proyectos legislativos buscan poner límites en el Congreso. Los bancos evalúan anticiparse adoptando el modelo de la Ciudad de Buenos Aires, donde una Ley de Desendeudamiento permite refinanciar deudas a una tasa máxima del 35% nominal anual a cambio de beneficios impositivos. Las fintech, por su parte, piden más acceso a datos de riesgo y menor carga tributaria, y señalan que solo el 8% de la mora corresponde a su sector frente al 74% de los bancos.
Los reclamos contra bancos y plataformas de crédito digital se han duplicado en apenas seis meses. Durante el primer semestre de 2026, la subsecretaría de Defensa del Consumidor registró 200 denuncias relacionadas con tasas excesivas e información incompleta sobre préstamos, un salto del 92% respecto al mismo período del año anterior. Los números revelan una crisis silenciosa de endeudamiento que ha llegado a la agenda política del Gobierno, visible no solo en las conversaciones con instituciones financieras sino también en las movilizaciones que organizaciones como la CGT preparan para presionar al Ministerio de Economía.
Las denuncias se concentran en tres problemas recurrentes: tasas de interés que alcanzan niveles insostenibles, acoso a deudores y falta de transparencia en la información. Los reclamos por tasas excesivas crecieron 394% en términos interanuales, mientras que las quejas por hostigamiento y maltrato a usuarios aumentaron 360%, y las relacionadas con información deficiente subieron 131%. Entre las prácticas más comunes que denuncian los consumidores está la omisión deliberada de la tasa de interés o el Costo Financiero Total al momento de contratar, la entrega de información confusa o incompleta, y la falta de documentación escrita con las condiciones financieras.
Los números que circulan en el sector financiero son alarmantes. Un préstamo personal en un banco puede llegar hoy a una Tasa Nominal Anual del 142%, con un costo financiero total efectivo anual de hasta 400%. Mercado Pago, la principal plataforma de pagos del país, ofrece créditos personales con tasas nominales anuales que van del 48% al 249%, pero el costo financiero total alcanza hasta 1.375%. Estos números no son abstracciones: afectan directamente a casi 6 millones de personas que hoy están en situación de morosidad, un problema que se agravó después de la expansión del crédito en 2024 y 2025, cuando las tasas bajaron más lentamente que la inflación.
La compañía detrás de Mercado Pago argumenta que sus tasas responden a un sistema de evaluación de riesgo que analiza más de 3.000 variables. Según sus voceros, ofrecen líneas iniciales mínimas desde $5.800 con tasas que reflejan el riesgo de clientes desconocidos, pero cuando el usuario demuestra un comportamiento de pago saludable, las condiciones mejoran automáticamente: el límite se amplía y la tasa baja. Sin embargo, esta explicación no calma el malestar de quienes quedan atrapados en ciclos de endeudamiento con tasas que superan el 1.000% de costo financiero total.
El Gobierno reconoce el problema pero mantiene una postura de no intervención. El ministro de Economía, Luis Caputo, fue consultado hace poco sobre el costo del endeudamiento y admitió que tasas del 700% y 400% son claramente abusivas. Pero luego aclaró que "hoy no hay nada que les impida a ellos hacerlo", descartando cualquier regulación oficial. Esta posición es coherente con la política de desregulación que implementó la gestión de Javier Milei: eliminó las tasas pasivas mínimas para plazos fijos, la obligación de tasas mínimas de precancelación en plazos fijos UVA, y las tasas máximas para préstamos a pequeñas y medianas empresas, al agro y a tarjetas de crédito. En los préstamos personales, el equipo económico sostiene que las tasas son "libres" desde antes de su llegada al poder.
Mientras el Gobierno busca flexibilizar los créditos en dólares para empresas con el objetivo de reanimar la actividad económica antes de las elecciones, el crédito en pesos al consumo sigue contrayéndose. Todos los meses de 2026 registraron contracciones reales en tarjetas de crédito y préstamos personales, según datos del Centro de Economía Política Argentina. En junio, la morosidad alcanzó el 17,5%, un aumento de 10,5 puntos porcentuales respecto al año anterior. Los bancos, por su parte, tratan de neutralizar más de 30 proyectos legislativos que circulan en el Congreso para regularlos. Evalúan seguir el modelo implementado en la Ciudad de Buenos Aires, donde el gobierno acompañó una Ley de Desendeudamiento que permite a los bancos refinanciar deudas con una tasa fija máxima del 35% nominal anual y un plazo mínimo de 24 meses, a cambio de beneficios impositivos. Las fintech, por su lado, exigen mayor disponibilidad de información para reducir riesgos y una reducción de la carga impositiva, mientras aseguran que solo el 8% del crédito en mora corresponde a su sector, frente al 74% de los bancos.
Citazioni salienti
Si están cobrando tasas del 700% y 400%, obviamente que son tasas abusivas. Pero hoy no hay nada que les impida a ellos hacerlo.— Luis Caputo, ministro de Economía
Cuando el usuario demuestra un comportamiento de pago saludable, sus condiciones mejoran automáticamente: el límite se amplía y la tasa baja.— Fuentes de Mercado Pago