Betancourt, acusado de defraudar miles de millones de PDVSA, regresó a Venezuela tras meses confinado en mansiones británicas, ahora con libertad de movimiento tras levantarse restricciones suizas. El empresario actúa como intermediario entre la administración Trump y el gobierno de Rodríguez, según confirmó Mauricio Claver-Carone, emisario estadounidense, quien reconoció usar a Betancourt como puente petrolero.