En las profundidades de la tierra, donde el aire es escaso y el riesgo constante, dos empresas han decidido que el futuro de la minería no puede seguir oliendo a diésel. Scania Industrial Batteries y MacLean Engineering han formalizado una alianza para electrificar vehículos pesados en operaciones mineras subterráneas, uniendo más de dos mil sistemas de baterías ya probados en minas de todo el mundo con la búsqueda de un socio tecnológico que MacLean condujo a escala internacional. Es un paso que responde a la vez a la economía, la regulación y la dignidad de quienes trabajan bajo tierra.