En un momento en que la inteligencia artificial redefine los contornos del trabajo humano, la provincia de San Luis eligió responder con formación antes que con temor. A través de un convenio con la Universidad Austral, más de 11.000 docentes y directivos escolares se están preparando para integrar estas herramientas en el aula, no como sustitutos del maestro, sino como extensiones de su vocación. La masiva respuesta —más del 80% de la matrícula docente provincial— revela una comunidad educativa que no quiere quedarse al margen de una transformación que ya está ocurriendo.