En un gesto que reconoce la carga cotidiana de quienes viven con enfermedades crónicas, el Ministerio de Salud de Vietnam propone extender las recetas ambulatorias hasta 90 días y ampliar de 252 a 372 las condiciones elegibles. La medida no es una automatización burocrática, sino una devolución de criterio al médico: la duración dependerá del estado real de cada paciente. Así, el sistema sanitario intenta equilibrar la accesibilidad con la vigilancia, reconociendo que la continuidad del cuidado no debería depender de la frecuencia de los trámites.