La hepatitis D es la forma más grave de inflamación hepática crónica, clasificada como cancerígena de clase I, pero permanecía sin tratamiento efectivo hasta la llegada de bulevirtida. Entre el 30-50% de afectados tienen cirrosis al diagnóstico porque la enfermedad es asintomática; España implementa test reflejo automatizado para detectar casos no diagnosticados.
Sabela Lens impulsa el cambio en hepatitis D: España estrena tratamiento tras años de olvido
Millones de pacientes con hepatitis D permanecían sin diagnóstico ni tratamiento, desarrollando cirrosis e insuficiencia hepática avanzada sin intervención médica.