Rusia ratifica el veto a Yábloko y detiene a 85 de sus seguidores antes de las elecciones

Lev Shlosberg, histórico dirigente de Yabloko, fue condenado a 11 años de cárcel por criticar la guerra; 85 simpatizantes del partido fueron detenidos durante el proceso judicial.
Ha sido una imitación de proceso judicial
Nikolái Ribakov, líder de Yábloko, tras el fallo del Tribunal Supremo que vetó al partido de las elecciones.
Mark

¿Por qué el Kremlin necesitaba vetar a Yábloko si es un partido pequeño?

Mimi

Porque no es pequeño en lo que importa: es el único que dice en voz alta lo que muchos rusos piensan en silencio. Un partido que puede ganar el segundo lugar en unas elecciones es una amenaza política real.

Mark

Pero el tribunal rechazó todos los argumentos legales. ¿Eso no sugiere que había pruebas reales de financiación extranjera?

Mimi

Otros cinco partidos recibieron más dinero con indicios de procedencia extranjera. Ninguno fue vetado. El tribunal no estaba interesado en la ley; estaba interesado en el resultado.

Mark

¿Qué significa que Shlosberg fuera condenado por "desprestigiar al Ejército"?

Mimi

Significa que criticar la guerra es ahora un crimen. Compartir una portada de periódico, pedir un alto el fuego en un debate público, eso es suficiente para once años de cárcel.

Mark

¿Hay alguna salida legal para Yábloko?

Mimi

Técnicamente pueden apelar al presidium del Supremo. Pero cuando la decisión viene de Putin personalmente, como todos saben que es el caso, la ley es un teatro.

Mark

¿Qué sucede ahora con los 85 detenidos?

Mimi

Fueron trasladados a comisarías. La represión es el mensaje: si apoyas la paz, pagarás un precio.

  • Yábloko, único partido ruso contrario a la guerra, fue vetado de las elecciones legislativas de septiembre
  • Lev Shlosberg, histórico dirigente de Yábloko, condenado a 11 años y un mes de cárcel por criticar la guerra
  • 85 simpatizantes de Yábloko fueron detenidos durante el proceso judicial en el Tribunal Supremo

Yabloko, único partido ruso contrario a la guerra, fue vetado de las elecciones legislativas tras acusaciones de financiación extranjera que el partido refutó sin éxito ante los tribunales. El líder Nikolái Ribakov denunció que fue una imitación de proceso judicial y que la exclusión responde realmente a la posición pacifista del partido, que contrasta con el lema del Kremlin.

El Tribunal Supremo ruso ratificó la exclusión del partido opositor Yabloko de las elecciones parlamentarias de septiembre, rechazando su recurso por presunta financiación extranjera. La formación, único partido contrario a la guerra, denunció que la decisión representa el rechazo a elecciones limpias en Rusia.

La sala de apelaciones del Tribunal Supremo ruso selló el destino de Yábloko el martes pasado. El único partido político en Rusia que se opone abiertamente a la guerra en Ucrania fue vetado de las elecciones legislativas de septiembre, cuando se renovará la Duma. Los jueces rechazaron sin contemplaciones el recurso presentado por la formación liberal, desestimando cada uno de sus argumentos: que las acusaciones de financiación extranjera carecían de fundamento, que los cargos por violación de derechos de autor eran infundados, que el proceso había sido injusto. Nada de eso importó. La decisión fue unánime y definitiva.

Yábloko había intentado refutar las acusaciones punto por punto. Según documentos presentados por el tribunal, cinco partidos con representación parlamentaria recibieron entre 2021 y 2025 aproximadamente 13,6 millones de dólares en donaciones que mostraban indicios de procedencia extranjera. Pero mientras otros partidos leales al Kremlin escaparon sin consecuencias, Yábloko fue señalado y expulsado. El partido anunció que presentaría una queja ante el presidium del Supremo para agotar todas sus opciones legales, aunque pocos esperaban que tuviera éxito. La Comisión Electoral Central ya había anunciado que eliminaría la casilla de votación para la oposición democrática y pacifista.

Nikolái Ribakov, líder de Yábloko, salió de los juzgados con una conclusión clara: el tribunal no había estado interesado en los hechos del caso. "Ha sido una imitación de proceso judicial", dijo. "Todos entienden que, en realidad, Yábloko fue excluido de las elecciones por apoyar la paz y la libertad." El contraste era evidente. El lema electoral de Yábloko era "Por la paz y libertad". El del partido del Kremlin era "Todo por la victoria". El periodista independiente Mijaíl Zigar fue más directo: la decisión había venido de Vladimir Putin personalmente, y las posibilidades de que se revirtiera eran prácticamente nulas. Putin la había tomado ese fin de semana, explicó, porque el mensaje pacifista del partido amenazaba con ocupar el segundo lugar en las preferencias electorales.

Yábloko denunció que el fallo "atestigua una grave profundización de la crisis del sistema político ruso" y acusó a los partidos leales al Kremlin de temer que la oposición pacifista ganara terreno. A pesar de todo, Ribakov mantuvo una postura desafiante. "Hemos logrado lo importante. En todo el mundo saben ahora cuánta gente desea la paz", dijo. La lucha política continuaría, agregó, para que los ciudadanos pudieran votar por la paz, la libertad y un acuerdo de alto el fuego.

Pero mientras se desarrollaba el juicio en el Tribunal Supremo, otro proceso judicial llegaba a su conclusión en la región noroccidental de Pskov. Lev Shlosberg, uno de los históricos dirigentes de Yábloko, fue condenado a once años y un mes de cárcel. Su delito: condenar la guerra. Según el tribunal, Shlosberg había desprestigiado al Ejército al pedir un alto el fuego en un debate que fue grabado y compartido en redes sociales. Además, en 2022 había compartido una portada del diario británico Daily Mirror que mostraba a Putin junto a una mujer ensangrentada, con la frase: "Su sangre... en tus manos". Shlosberg, de 63 años, no se arredró ante la sentencia. "Le compadezco, su señoría. Ahora tendrá que vivir con esta decisión", dijo al conocer el fallo. No era la primera vez que se enfrentaba a las autoridades por sus posiciones sobre Ucrania. En 2014 había denunciado que soldados rusos estaban combatiendo en territorio ucraniano, algo que el Kremlin negó categóricamente en ese momento.

La represión no se limitó a los tribunales. Mientras se desarrollaba el juicio en el Supremo, la policía detuvo a 85 simpatizantes de Yábloko en las inmediaciones del edificio. Fueron trasladados a tres comisarías diferentes de la ciudad. Boris Nadezhdin, un exiliado que había aspirado a la presidencia, resumió la injusticia de manera brutal: "Lo condenaron por unas palabras. A los asesinos y violadores les dan menos".

Todos entienden que, en realidad, Yábloko fue excluido de las elecciones por apoyar la paz y la libertad
— Nikolái Ribakov, líder de Yábloko
En todo el mundo saben ahora cuánta gente desea la paz
— Nikolái Ribakov
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