Yabloko, único partido ruso contrario a la guerra, fue vetado de las elecciones legislativas tras acusaciones de financiación extranjera que el partido refutó sin éxito ante los tribunales. El líder Nikolái Ribakov denunció que fue una imitación de proceso judicial y que la exclusión responde realmente a la posición pacifista del partido, que contrasta con el lema del Kremlin.
Rusia ratifica el veto a Yábloko y detiene a 85 de sus seguidores antes de las elecciones
Lev Shlosberg, histórico dirigente de Yabloko, fue condenado a 11 años de cárcel por criticar la guerra; 85 simpatizantes del partido fueron detenidos durante el proceso judicial.