Rusia ataca una guardería en Járkov: seis muertos y 17 heridos en Kiev

Al menos seis personas muertas, incluidos dos niños; 17 heridos en Kiev; 50 menores evacuados de guardería en Járkov tras ataque con drones.
Cincuenta niños evacuados de una guardería mientras las defensas aéreas respondían sin pausa
En Járkov, un ataque con drones obligó a desalojar a menores de edad de un centro infantil durante los bombardeos.
Mark

¿Por qué Putin supervisa maniobras nucleares precisamente ahora, cuando está ocurriendo esto en Kiev y Járkov?

Mimi

Es una demostración de poder en un momento de tensión. Cuando las negociaciones se rompen y los ataques se intensifican, mostrar que tus fuerzas nucleares están listas y bajo control es una forma de comunicar que no estás acorralado.

Mark

¿Qué significa que Rusia ataque guarderías específicamente?

Mimi

No necesariamente significa que sean objetivos elegidos deliberadamente. Járkov es una ciudad militar importante, cercana al frente. Las guarderías están en barrios residenciales. Pero el efecto es el mismo: civiles, especialmente niños, mueren o son desplazados.

Mark

¿Por qué es importante que la UE vote sobre el gas ruso ahora?

Mimi

Porque es el reverso de la moneda. Mientras Rusia intensifica los ataques, Europa intenta cortarle una de sus principales fuentes de ingresos. Es presión económica coordinada.

Mark

¿Puede Ucrania resistir indefinidamente así?

Mimi

Eso depende de cuánto apoyo occidental reciba y de cuánto pueda sostener su defensa aérea. Cada ataque destruye infraestructura. Cada muerte es una pérdida. No hay un punto de ruptura claro, pero hay un límite.

  • Misiles rusos impactan edificios residenciales e infraestructura energética en Kiev, matando a seis personas, entre ellas dos niños, y dejando 17 heridos en una sola mañana.
  • En Járkov, a apenas 30 kilómetros de la frontera rusa, un ataque con drones alcanza directamente una guardería, obligando a evacuar a 50 niños en medio del caos.
  • Putin preside simultáneamente ejercicios de las fuerzas nucleares estratégicas —terrestres, marítimas y aéreas— en un gesto que mezcla rutina militar con mensaje político hacia Washington.
  • Las tensiones con la Casa Blanca se agudizan tras la cancelación de una reunión entre Trump y Putin, mientras circulan rumores sobre un posible suministro de misiles Tomahawk a Ucrania.
  • En Bruselas, negociadores europeos se preparan para debatir la prohibición de importaciones de gas ruso a partir de 2026, apretando el cerco económico sobre Moscú.

En el corazón de una guerra que ya dura casi dos años, Rusia volvió a dirigir sus armas contra la vida cotidiana de los ucranianos: guarderías, hogares, redes eléctricas. Seis personas murieron en Kiev, dos de ellas niños, y cincuenta menores fueron evacuados de una guardería en Járkov mientras las sirenas no dejaban de sonar. Al mismo tiempo, Putin supervisaba maniobras nucleares estratégicas, recordando al mundo que la sombra del arsenal más letal de la historia sigue proyectándose sobre cada decisión diplomática. Europa, por su parte, avanzaba en silencio hacia el desacoplamiento energético de Moscú, consciente de que las guerras también se libran con contratos y gasoductos.

El miércoles por la mañana, Rusia lanzó una nueva oleada de ataques contra ciudades ucranianas. En Kiev, los bombardeos dejaron al menos seis muertos, dos de ellos niños, y diecisiete heridos. Zelenski confirmó las cifras y señaló que los misiles apuntaron principalmente a infraestructura energética, aunque numerosos edificios residenciales también resultaron alcanzados.

En Járkov, a treinta kilómetros de la frontera rusa, un ataque con drones golpeó el barrio de Jolodnohirski e impactó directamente una guardería. Las autoridades evacuaron a cincuenta niños mientras los servicios de emergencia intervenían en la zona. Un civil murió. La ciudad lleva casi dos años bajo bombardeos continuos sin haber caído en manos rusas.

Ese mismo día, Putin supervisó maniobras de las fuerzas nucleares estratégicas de Rusia, con lanzamientos de misiles balísticos intercontinentales y de crucero en componentes terrestres, marítimos y aéreos. El Kremlin presentó los ejercicios como una verificación rutinaria de preparación, pero el momento no fue neutral: llegaron tras la cancelación de un encuentro previsto con Trump y en medio de especulaciones sobre un posible suministro de misiles Tomahawk a Ucrania.

En paralelo, en Bruselas, el Parlamento Europeo y el Consejo se disponían a negociar una propuesta para prohibir las importaciones de gas ruso a partir del 1 de enero de 2026. La medida permitiría a los operadores energéticos rescindir sus contratos con empresas rusas, aunque su aplicación enfrenta obstáculos logísticos y políticos en una Europa que aún no ha cortado del todo su dependencia energética de Moscú.

El miércoles por la mañana, mientras las defensas aéreas ucranianas trabajaban sin pausa, Rusia lanzó una nueva oleada de ataques contra ciudades civiles. En Kiev, la capital, los bombardeos dejaron al menos seis personas muertas, dos de ellas niños. Diecisiete más resultaron heridas. El presidente Volodímir Zelenski confirmó los números desde su cuenta en X, señalando que los misiles se dirigieron principalmente contra infraestructura energética, aunque muchos edificios residenciales también fueron alcanzados en el proceso.

A treinta kilómetros de la frontera rusa, en la ciudad de Járkov, otro ataque con drones golpeó el barrio de Jolodnohirski. Una guardería se vio directamente afectada. Las autoridades evacuaron a cincuenta niños del edificio mientras los servicios de emergencia trabajaban en la zona. Un civil murió en ese ataque. Járkov ha sido bombardeada repetidamente desde el comienzo de la invasión hace casi dos años, pero Rusia nunca ha logrado conquistarla. La ciudad permanece bajo control ucraniano, aunque vive bajo una amenaza constante.

Ese mismo miércoles, a cientos de kilómetros de distancia, Vladimir Putin asistió a maniobras de las fuerzas nucleares estratégicas de Rusia. Los ejercicios incluyeron componentes terrestres, marítimos y aéreos, con lanzamientos de misiles balísticos intercontinentales y misiles de crucero. El Kremlin informó que las prácticas fueron supervisadas por el Centro Nacional de Control de Defensa de la Federación Rusa y sirvieron para verificar el nivel de preparación de los organismos militares de mando y control.

Rusia realiza estas maniobras de forma habitual para evaluar sus capacidades ante posibles amenazas. Sin embargo, el momento de estos ejercicios no fue casual. Llegaron en medio de tensiones crecientes entre Moscú y Washington, tras la cancelación de una reunión prevista entre Donald Trump y Putin. También se había especulado sobre la posibilidad de que Trump proporcionara a Zelenski misiles Tomahawk, algo que hasta el momento no ha ocurrido.

Mientras tanto, en Bruselas, los negociadores del Parlamento Europeo y del Consejo se preparaban para iniciar conversaciones sobre una propuesta de la Comisión Europea. El objetivo es prohibir las importaciones de gas ruso a partir del primero de enero de 2026, una medida que permitiría a los operadores energéticos cancelar sus contratos con empresas rusas. La iniciativa representa un paso más en el aislamiento económico de Moscú, aunque su implementación enfrenta desafíos logísticos y políticos significativos en una Europa que aún depende parcialmente de los suministros energéticos rusos.

Lamentablemente, seis personas han muerto, entre ellas dos niños
— Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania
Muchos edificios residenciales han sido alcanzados
— Volodímir Zelenski, sobre los ataques contra infraestructura energética
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