En el teatro invisible de la guerra moderna, donde las señales viajan más rápido que los proyectiles, Rusia ha desplegado el Volna Kupol Garant: un sistema de guerra electrónica diseñado para silenciar la red Starlink de SpaceX, que ha demostrado ser un pilar táctico fundamental en los conflictos contemporáneos. No destruye satélites ni lanza misiles, sino que ahoga las comunicaciones con ondas de radio de alta potencia, convirtiendo el espectro electromagnético en un campo de batalla tan decisivo como cualquier trinchera. Sin embargo, en la paradoja propia de las armas de doble filo, el mismo