Terran 1, el cohete impreso en 3D, falla nuevamente en su intento de despegue

El cohete estaba intacto, pero el despegue nunca llegó
Relativity Space confirmó que el Terran 1 estaba en buenas condiciones tras los abortos del sábado, pero sin explicar qué causó los fallos.

En las costas de Florida, donde los sueños de conquista espacial se miden en metros de acero y segundos de cuenta regresiva, el cohete Terran 1 de Relativity Space volvió a quedarse en tierra el sábado, incapaz de completar su primer vuelo de prueba tras múltiples abortos cuyas causas permanecen sin aclarar. Construido en un 85% mediante impresión 3D, este cohete representa no solo una apuesta tecnológica audaz, sino una pregunta abierta sobre si la fabricación digital puede redefinir el acceso humano al espacio. La pausa forzada no cancela la ambición, pero sí recuerda que entre la innovación y la órbita siempre existe un abismo que solo la paciencia y la comprensión pueden cruzar.

  • El Terran 1 abortó su despegue en múltiples ocasiones durante la ventana del sábado, repitiendo el fracaso del miércoles anterior sin que la compañía ofreciera una causa concreta.
  • La incertidumbre técnica pesa sobre Relativity Space: sin una fecha nueva de lanzamiento y sin explicaciones públicas detalladas, la presión sobre el equipo de ingeniería es considerable.
  • El cohete, apodado 'Good Luck, Have Fun', no cargaba ningún satélite, pero su misión era crítica: demostrar que una estructura impresa en 3D puede sobrevivir las fuerzas brutales del ascenso espacial.
  • Mientras el Terran 1 permanece en tierra, competidores como el Vulcan Centaur de ULA ya están ensamblados y listos para su vuelo inaugural en mayo, estrechando el margen de tiempo para Relativity Space.
  • La compañía mantiene que el vehículo está en buenas condiciones y que su equipo trabaja intensamente, señalando que el camino hacia el Terran R reutilizable de 2024 depende de resolver primero estos obstáculos iniciales.

El sábado por la mañana en Cabo Cañaveral, los equipos de Relativity Space aguardaban el momento que años de trabajo habían prometido. El Terran 1, un cohete de 33,5 metros construido en un 85% con impresión 3D, estaba listo en la plataforma de lanzamiento 16. Pero la cuenta regresiva nunca llegó a cero: el despegue fue abortado en varias ocasiones durante la ventana de la tarde, y cuando esta se cerró alrededor de las 16:00 hora local, la compañía solo confirmó que el vehículo estaba en buen estado. No hubo explicaciones precisas ni nueva fecha anunciada.

Era la segunda suspensión en pocos días. El miércoles anterior, problemas técnicos ya habían detenido el intento, y en aquella ocasión se habían mencionado revisiones a las condiciones térmicas de los propulsores. Esta vez, el silencio fue más elocuente que cualquier comunicado.

El Terran 1, bautizado informalmente como 'Good Luck, Have Fun', no transportaba carga en este vuelo de prueba. Su misión era más fundamental: demostrar que una estructura mayormente impresa en 3D puede resistir las condiciones de máxima presión dinámica durante el ascenso. Sus motores, también fabricados con esta tecnología, utilizan oxígeno líquido y gas natural líquido, una combinación que la empresa considera ideal para la reutilización futura.

Fundada en 2015 por Tim Ellis y Jordan Noone, Relativity Space tiene la vista puesta más allá de este primer cohete. Su próxima versión, el Terran R, alcanzará los 60 metros de altura, estará fabricada en un 95% mediante impresión 3D y podrá transportar cerca de 20.000 kilos a órbita baja. Con su primer vuelo previsto para inicios de 2024, la compañía aspira a competir directamente con el Falcon 9 de SpaceX y el Vulcan Centaur de ULA, este último ya ensamblado en Florida y listo para mayo.

Antes de llegar a esa carrera, sin embargo, Relativity Space debe resolver qué impidió al Terran 1 despegar el sábado. El equipo, según sus propias palabras, trabajó con intensidad ese día y tiene intención de volver a intentarlo. Pero primero, necesitan entender qué salió mal.

El sábado por la mañana en Cabo Cañaveral, Florida, los equipos de Relativity Space estaban listos. El Terran 1, un cohete de 33,5 metros de altura construido mayormente mediante impresión 3D, permanecía en la plataforma de lanzamiento 16 de la Estación de la Fuerza Espacial, esperando su primer vuelo de prueba. Pero cuando la cuenta regresiva se acercaba al cero, algo falló. No una vez, sino varias veces. El despegue no ocurrió, y las razones exactas permanecían sin aclarar.

Esta era la segunda vez en días que el cohete no lograba elevarse. El miércoles anterior, problemas técnicos ya habían obligado a suspender el intento. Ahora, el sábado, durante la ventana de lanzamiento que se abrió pasado el mediodía, los controladores de la misión tuvieron que abortar el despegue en múltiples ocasiones. En una transmisión anterior, habían mencionado la necesidad de revisar condiciones térmicas de los propulsores. Pero esta vez, cuando la ventana se cerró alrededor de las 16:00 hora local, la compañía solo confirmó que el vehículo estaba en buenas condiciones y que más información llegaría después. No había fecha nueva para intentarlo de nuevo.

El Terran 1 es un cohete de dos etapas, bautizado informalmente como "Good Luck, Have Fun". Mide 2,2 metros de diámetro y está equipado con nueve motores Aeon en su primera etapa y uno en la superior. Aunque en este vuelo de prueba no transportaba carga alguna, el cohete tiene capacidad teórica para llevar hasta 1.250 kilos a la órbita terrestre baja. Lo notable es su construcción: el 85 por ciento del Terran 1 está fabricado mediante impresión 3D, una hazaña de ingeniería que Relativity Space, fundada en 2015 por Tim Ellis y Jordan Noone, ha estado persiguiendo durante años.

La compañía con sede en California no se detiene aquí. Sus motores también están completamente impresos en 3D y utilizan oxígeno líquido y gas natural líquido como propelentes, una combinación que la empresa considera óptima tanto para la propulsión como para la reutilización futura. En las próximas versiones del cohete, llamadas Terran R, el porcentaje de fabricación 3D aumentará hasta el 95 por ciento. Esos modelos serán reutilizables, superarán los 60 metros de altura y podrán transportar aproximadamente 20.000 kilos de carga a órbita baja.

El objetivo de este vuelo de prueba es fundamental: poner a prueba la resistencia estructural del cohete y verificar si puede soportar las condiciones de máxima presión dinámica que experimentan los cohetes espaciales durante el ascenso. Es un paso necesario antes de que Relativity Space pueda comenzar operaciones comerciales reales. Según reportes especializados, la compañía espera realizar el primer vuelo del Terran R a comienzos de 2024, momento en el que entrará en competencia directa con cohetes reutilizables ya establecidos como el Falcon 9 de SpaceX y el Vulcan Centaur de United Launch Alliance.

El Vulcan Centaur, que mide 61 metros de alto, pesa 545 toneladas y ya está ensamblado en Florida, está programado para su vuelo inaugural a principios de mayo. La carrera por dominar el mercado de lanzamientos reutilizables se intensifica. Mientras tanto, Relativity Space debe resolver qué causó los abortos del sábado y prepararse para el siguiente intento. El equipo, según sus propias palabras en redes sociales, trabajó intensamente ese día y tiene intención de hacerlo de nuevo. Pero primero, necesitan entender qué salió mal.

Según la revisión inicial de datos, el vehículo está en buenas condiciones. Más información en lo adelante sobre la causa de los abortos hoy.
— Relativity Space, a través de Twitter
El equipo trabajó intensamente hoy e intenta hacerlo de nuevo en el próximo intento.
— Relativity Space, en redes sociales
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué importa que un cohete esté impreso en 3D? ¿No es solo una forma diferente de fabricar lo mismo?

Model

No es lo mismo. La impresión 3D permite diseñar componentes que serían imposibles de fabricar con métodos tradicionales. Reduce peso, simplifica la cadena de suministro y, crucialmente, abarata costos. Si Relativity logra esto a escala, cambia la economía del acceso al espacio.

Inventor

Pero falló. Dos veces en días. ¿Eso qué nos dice?

Model

Que la tecnología es real pero aún frágil. El Terran 1 no es un producto maduro; es una prueba de concepto. Los fallos en la cuenta regresiva son comunes en cohetes nuevos. Lo importante es que el vehículo está intacto, lo que significa que pueden intentarlo de nuevo.

Inventor

¿Y si no logran despegar nunca?

Model

Entonces Relativity habrá gastado años y dinero en una idea que no funcionó. Pero la industria espacial está llena de fracasos que eventualmente se convirtieron en éxitos. SpaceX perdió tres cohetes Falcon 9 antes de lograr su primer aterrizaje exitoso.

Inventor

¿Qué hace que este cohete sea diferente de los de SpaceX?

Model

La fabricación. SpaceX construye cohetes de formas tradicionales, muy refinadas. Relativity está intentando reinventar cómo se fabrica un cohete desde cero. Si funciona, es más barato y más rápido. Si no, es un experimento costoso.

Inventor

¿Cuándo sabremos si realmente funciona?

Model

Cuando despegue y llegue a órbita. Eso es lo que se supone que debe hacer el Terran 1. Hasta entonces, todo es promesa.

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