En las aguas de la bahía de Palma de Mallorca, el tiempo guardó durante diecisiete siglos un barco mercante romano que ninguna tormenta ni el olvido pudieron borrar del todo. En julio de 2026, arqueólogos españoles completaron lo que ningún equipo había logrado antes: extraer íntegra la embarcación Ses Fontanelles, hundida en el siglo IV d.C. con su cargamento de ánforas aún a bordo. Este rescate no es solo un triunfo técnico, sino una invitación a escuchar, por fin, lo que el Mediterráneo antiguo lleva siglos intentando decirnos sobre el comercio, la navegación y la vida cotidiana de Roma.