Una sensación de libertad claramente mayor a la que pueda ofrecer cualquier techo panorámico
En un mercado saturado de utilitarios eléctricos serios y funcionales, Renault ha elegido recordarnos que la movilidad también puede ser alegría: el nuevo 4 E-Tech Plein Sud resucita el alma despreocupada del mítico R4 Plein Air de los años sesenta, esta vez con techo de lona automático, tracción reforzada y casi 410 kilómetros de autonomía. Por 1.800 euros sobre el modelo convencional, la marca francesa propone que la aventura y la practicidad no son opuestos, sino compañeros de viaje.
- El mercado eléctrico rara vez ofrece personalidad junto a practicidad, y el Plein Sud irrumpe con un techo de lona que se abre en diez segundos a 90 km/h, desafiando la norma del utilitario anónimo.
- La herencia del R4 Plein Air —aquel descapotable sin puertas de los sesenta— pesa sobre el diseño, y Renault la honra sin caer en nostalgia vacía: el resultado es un coche que pesa apenas 19 kilos más que su hermano convencional.
- Los modos Snow y All-Terrain, los neumáticos M+S y el ajuste electrónico del par intentan convencer a los compradores de que este descapotable también sirve fuera del asfalto.
- Con 409 km de autonomía WLTP, carga rápida de 100 kW y un consumo real cercano a 16,5 kWh/100 km, el Plein Sud busca demostrar que abrir el techo no significa sacrificar la razón.
- El veredicto se reduce a una pregunta personal: ¿valen 1.800 euros extra la sensación de libertad que ningún techo panorámico convencional puede igualar?
El Renault 4 E-Tech Plein Sud llega como una respuesta inesperada: un utilitario eléctrico con techo de lona retráctil que evoca los autos playeros de los años sesenta sin renunciar a la tecnología del presente. Su inspiración directa es el legendario R4 Plein Air, aquel modelo que ni siquiera tenía puertas. La versión moderna lo traduce con sensatez: una capota de 80 por 90 centímetros, con aislamiento térmico y acústico, que se pliega o despliega en diez segundos a velocidades de hasta 90 km/h mediante un botón o comando de voz. El sobrepeso es mínimo —apenas 19 kilos— gracias al uso de polímeros en lugar de metal.
Con el techo abierto, la sensación de libertad supera con creces la de cualquier techo panorámico. La capota se recoge en la parte trasera sin molestar a los pasajeros, y el maletero conserva íntegros sus 440 litros. Más allá del techo, el Plein Sud refuerza las credenciales todoterreno del R4 eléctrico: neumáticos all-season M+S, modos Snow y All-Terrain, y ajuste electrónico del par según la adherencia. La función One Pedal, de serie en ambos acabados, permite detener el vehículo completamente solo con el acelerador.
En carretera, el coche mostró una respuesta ágil y segura. Sus 150 CV y 245 Nm permiten el 0-100 km/h en 8,2 segundos, y el peso contenido de 1.481 kg lo distingue favorablemente en su segmento. El consumo real ronda los 16,5 kWh/100 km, haciendo alcanzables los 409 km de autonomía WLTP. La carga rápida de 100 kW lleva la batería del 15 al 80 % en media hora. El equipamiento incluye bomba de calor, carga bidireccional V2L y sistema multimedia con Google integrado.
El precio base es de 30.550 euros, 1.800 más que la versión convencional. La decisión de compra se reduce, en última instancia, a si el comprador valora ese plus de carácter aventurero y la experiencia de conducir al aire libre que ningún otro utilitario eléctrico de su clase ofrece hoy.
El Renault 4 E-Tech Plein Sud llega al mercado como la respuesta que nadie sabía que necesitaba: un utilitario eléctrico con techo de lona retráctil que evoca el espíritu desenfadado de los autos playeros de los años sesenta, pero con toda la tecnología y practicidad que exige el presente. Por 1.800 euros adicionales respecto a su versión convencional, Renault ha logrado crear un vehículo que despierta ese lado aventurero tanto del coche como de quien lo conduce.
La inspiración viene del clásico R4 Plein Air, ese legendario modelo que ni siquiera tenía puertas. El nuevo Plein Sud trae esa esencia al presente de manera sensata: un techo de lona con aislamiento térmico y acústico notable, accionado de forma completamente automática. En apenas diez segundos, esta capota de 80 por 90 centímetros puede plegarse o desplegarse incluso mientras el coche circula a velocidades de hasta 90 km/h, controlado con un simple botón o mediante comando de voz. El peso apenas se resiente: apenas 19 kilos más que un Renault 4 E-Tech convencional, gracias a componentes de polímero en lugar de metal. La suspensión cuenta solo con refuerzos básicos en muelles y amortiguadores.
Con el techo cerrado, los ocupantes ganan altura considerable en el habitáculo: 90 centímetros en las plazas traseras, 20 milímetros en las delanteras y 40 en las traseras. Cuando se despliega el techo y se abre a la intemperie, la sensación de libertad supera ampliamente la que ofrece cualquier techo panorámico convencional. La capota se recoge perfectamente en la parte posterior, adoptando una forma de gorra que no molesta a los pasajeros traseros. El maletero mantiene intacta su capacidad de 440 litros.
Más allá del techo, el Plein Sud refuerza las capacidades todoterreno del Renault 4 E-Tech. Monta neumáticos all-season M+S que garantizan mejor adherencia en cualquier superficie. El sistema MULTI-SENSE añade modos de conducción Snow y All-Terrain, disponibles hasta 50 y 80 km/h respectivamente. En ambos casos, el par motor se ajusta electrónicamente según la adherencia y la información del ESP, permitiendo mayor tracción en las ruedas delanteras. De serie en ambos acabados, Techno e Iconic, viene la función One Pedal, que permite conducir solo con el acelerador mientras el freno motor detiene completamente el vehículo. Las levas tras el volante permiten regular esta retención y la regeneración de energía.
En la prueba de conducción, realizada en zonas urbanas y carreteras de distinto orden combinando curvas y asfalto deteriorado, el Plein Sud mostró una facilidad de manejo notable y una respuesta grata del acelerador. El silencio de marcha es considerable, aunque como en todo eléctrico, los ruidos de rodadura y aerodinámicos resultan más perceptibles que en un motor de combustión. Aun así, sigue siendo un coche cómodo y muy seguro en sus reacciones. Los 150 caballos de potencia y 245 Newton-metro de par máximo permiten acelerar de 0 a 100 km/h en 8,2 segundos, con una recuperación de 80 a 120 km/h en 6,4 segundos particularmente interesante. El peso de 1.481 kilos ayuda: no es tan pesado como otros eléctricos de su segmento.
A ritmo medio combinando ciudad y carretera, el consumo típico ronda los 16,5 kilovatios-hora por cada 100 kilómetros, lo que hace factible alcanzar los 409 kilómetros de autonomía WLTP declarados, especialmente si se es cuidadoso con el acelerador. La carga rápida de hasta 100 kilovatios permite pasar del 15 al 80 por ciento de batería en media hora. El equipamiento incluye climatizador con bomba de calor y preacondicionado, carga bidireccional V2L, y sistema multimedia OpenR Link con Google integrado y planificador de rutas. Google Assistant será sustituido próximamente por Gemini mediante actualización automática.
El precio base se sitúa en 30.550 euros. La pregunta que cada comprador potencial debe responder es si el espíritu aventurero y la experiencia de conducción al aire libre del Plein Sud justifican esa inversión adicional de 1.800 euros respecto a la versión convencional.
Notable Quotes
El Plein Sud refuerza las características off road del Renault 4 E-Tech mediante neumáticos all-season M+S y modos de conducción especializados— Análisis técnico de la prueba
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué Renault decidió hacer un techo de lona en lugar de un convertible tradicional?
Porque el Plein Sud no pretende ser un deportivo descapotable. Es un utilitario que mantiene su practicidad: el maletero sigue siendo de 440 litros, el peso apenas aumenta, y la lona con aislamiento permite conducir a velocidades normales sin que sea una experiencia de ruido y viento.
¿Qué tan diferente es conducir este coche con el techo abierto?
La sensación es completamente distinta a un techo panorámico. Hay una libertad real, una conexión con el exterior que los techos convencionales no ofrecen. Pero no es caótico: la capota se recoge limpiamente y no interfiere con los pasajeros traseros.
¿Vale la pena pagar 1.800 euros más?
Depende de lo que busques. Si quieres un eléctrico práctico y versátil, la versión normal es suficiente. Pero si ese espíritu playero, esa capacidad de abrir el techo en diez segundos mientras conduces, realmente te atrae, entonces sí. Es un diferencial único en el segmento.
¿Cómo se comporta en carretera con el techo abierto?
Sorprendentemente bien. El aislamiento acústico es notable hasta 90 km/h. Por encima de eso, claro, el ruido aumenta, pero eso es esperable. Lo importante es que no compromete la seguridad ni la comodidad.
¿Qué tipo de conductor compraría este coche?
Alguien que valora la versatilidad y el carácter. No es un coche para quien busca máxima eficiencia o rendimiento puro. Es para quien quiere un eléctrico espacioso que también ofrezca esa sensación de libertad y aventura.