En el silencio más elocuente que cualquier comunicado oficial, PSA International borró a Cuba de su directorio global de operaciones portuarias, poniendo fin —o al menos en suspenso— a doce años de presencia en la Terminal de Contenedores de Mariel. La desaparición ocurre apenas días después de que Washington sancionara la terminal y a la empresa cubana que la administra, recordándonos que en la economía globalizada, las decisiones de una capital repercuten en los muelles de otra. Lo que queda no es solo una pregunta sobre un puerto, sino sobre cuánto puede sostenerse una economía cuando sus ú