En Ceuta, ciudad fronteriza que lleva décadas sosteniendo el peso de las grandes migraciones mediterráneas, una nueva oleada de llegadas masivas ha vuelto a tensar el hilo que une la gestión del Estado con la vida cotidiana de sus ciudadanos. El jueves, decenas de ceutíes salieron a la calle para reclamar una respuesta que sintieron ausente, mientras miles de personas cruzaban el Tarajal en travesías de alto riesgo. La distancia entre quienes gobiernan y quienes habitan la frontera rara vez se ha hecho tan visible.
Protestas en Ceuta contra Sánchez por crisis migratoria sin precedentes
Miles de migrantes irregulares han entrado en territorio español en las últimas 24 horas, muchos de ellos a través de travesías marítimas peligrosas.