Cada año, el 1 de octubre recuerda al mundo que envejecer es un destino compartido que exige respuesta colectiva. En Cienfuegos, provincia del país más envejecido de América Latina, esa fecha no es solo un símbolo: es el punto culminante de semanas de actividades culturales, deportivas e intergeneracionales que buscan devolver a los adultos mayores su lugar en el tejido comunitario. Cuba, con el 26,7 por ciento de su población en edad avanzada, convierte esta conmemoración en un espejo de sus propios desafíos demográficos y de la voluntad de enfrentarlos con dignidad.