Profesionales económicos advierten por pérdida de empleo formal en encuentro nacional

La pérdida de empleo formal afecta directamente a trabajadores que son reemplazados por empleos informales de baja calidad en plataformas digitales, impactando ingresos familiares y aumentando la pobreza.
Reemplazar un empleado industrial por alguien en bicicleta no se puede hacer toda la vida
Simonella critica la sustitución de empleo formal de calidad por trabajos informales en plataformas digitales.
Mark

¿Por qué es importante que se reúnan los contadores de todo el país en un lugar como Catamarca?

Mimi

Porque estos encuentros permiten que los profesionales de ciencias económicas compartan diagnósticos sobre lo que está pasando en sus provincias y en el país. Es donde se define el rumbo de la federación y se analizan los problemas comunes.

Luke

Pero ¿qué tan representativo es lo que dice Simonella? ¿Habla por todos los consejos o es su propia interpretación?

Mimi

Es su propia interpretación como titular de la FACPCE, pero está basada en lo que ven los profesionales en el terreno. Ellos asesoran a empresas y personas todos los días.

Mark

Cuando dice que Argentina está perdiendo empleo formal, ¿tiene números para respaldar eso?

Mimi

El texto no da cifras específicas, pero menciona el EMAE del día anterior, que mostró una caída de actividad muy fuerte en industria y empleo.

Luke

Eso es importante: no tenemos números concretos de cuánto empleo formal se perdió. Sabemos que hay una caída, pero no sabemos la magnitud.

Mark

¿Y qué diferencia hay entre lo que pasa en Neuquén y lo que pasa en el resto del país?

Mimi

Neuquén tiene petróleo, así que tiene un nivel de actividad muy alto. Pero en la mayoría del país, el comercio, la construcción y la industria están en crisis.

Luke

Pero Simonella solo menciona a Neuquén como ejemplo positivo. No sabemos qué pasa en otras provincias petroleras o en otras regiones.

Mark

¿Cuál es el problema con el empleo informal que menciona?

Mimi

Que es de baja calidad. Reemplaza empleos industriales con trabajos en plataformas digitales, que no son sostenibles a largo plazo.

Luke

Eso es una caracterización de Simonella. Otros podrían argumentar que el empleo informal es mejor que nada, o que es un paso hacia algo mejor.

Mark

¿Qué quiere decir cuando habla de "balizar" la economía?

Mimi

Quiere decir que el gobierno debería dar señales claras, crear condiciones para que las empresas puedan reconvertirse y competir, sin subsidiar ni intervenir directamente.

Luke

Pero eso es vago. No sabemos exactamente qué políticas específicas está pidiendo.

  • Argentina pierde empleos formales en comercio, construcción e industria mientras el gobierno presenta el empleo informal en plataformas digitales como un reemplazo válido, una equivalencia que los expertos rechazan de plano.
  • El comercio de cercanía enfrenta una doble presión devastadora: la caída del consumo interno y la competencia de plataformas internacionales —algunas subsidiadas desde el exterior— que reconfiguran los hábitos de compra sin reglas de juego equitativas.
  • Los indicadores que el gobierno minimiza —aumento de la mora, repunte de la pobreza, canastas básicas que crecen más rápido que los ingresos— dibujan una microeconomía que no se equilibra sola, contradiciendo la apuesta oficial.
  • Los profesionales reclaman políticas que orienten la reconversión económica sin subsidios ni estatismo, un camino estrecho que el gobierno aún no ha trazado con claridad mientras persiste la incertidumbre sobre el rumbo del programa económico nacional.

A fines de septiembre, en Catamarca, los representantes de los consejos profesionales de ciencias económicas de toda Argentina se reunieron para nombrar en voz alta lo que los números insinúan: el trabajo formal se está erosionando, reemplazado por ocupaciones precarias que no sostienen familias ni comunidades. En un momento en que el gobierno apuesta a que la macroeconomía ordene sola los destinos individuales, estos profesionales advierten que la microeconomía —la vida concreta de las personas— no espera, y que el costo social de la apertura económica aún no ha sido honestamente contabilizado.

A fines de septiembre, Catamarca fue sede de un encuentro que no suele ocurrir con frecuencia: los dirigentes de los 24 consejos provinciales de ciencias económicas se reunieron bajo la convocatoria de la FACPCE para analizar el estado de la economía argentina. La provincia no había organizado una instancia de este nivel desde marzo de 2019. Por primera vez, además, los gerentes de los distintos consejos trabajaron juntos para mejorar la eficiencia administrativa de sus instituciones.

José Simonella, titular de la FACPCE, ofreció un diagnóstico sin rodeos. Los problemas del empleo formal afectan a todo el país, aunque con matices regionales: mientras Neuquén vive un auge impulsado por la industria petrolera, el comercio de cercanía, la construcción y la industria en general atraviesan un momento muy complicado en la mayoría del territorio. El punto más contundente de su análisis fue la naturaleza del empleo que reemplaza al formal: alguien que reparte comida en bicicleta a través de una aplicación no equivale a un trabajador industrial, y presentar ese intercambio como progreso es, según Simonella, una distorsión.

El comercio minorista enfrenta simultáneamente la caída del consumo y la irrupción de plataformas internacionales —algunas subsidiadas desde sus países de origen— que transforman los hábitos de compra sin competir en igualdad de condiciones. Mientras tanto, los indicadores que el gobierno tiende a minimizar —mora en aumento, pobreza en repunte, canastas básicas que crecen más rápido que los ingresos familiares— revelan que la microeconomía no se está equilibrando sola, como la estrategia oficial supone.

Simonella reconoció que el gobierno ha tomado medidas de intervención puntual, como el uso de fondos de la ANSES para financiar préstamos hipotecarios, contradiciendo su propia ideología de no intervención. Pero lo que falta, en su opinión, es una política que oriente la reconversión económica sin subsidiar ni estatizar: algo que le dé tiempo a las empresas para adaptarse y competir. El costo social de la apertura económica es, ante todo, el empleo formal, y ese costo aún no ha sido suficientemente incorporado en las decisiones que se toman desde el poder.

Los contadores públicos de Argentina se reunieron en Catamarca a fines de septiembre para deliberar sobre el estado de la economía nacional, y lo que emergió de esos encuentros fue una advertencia clara: el país está perdiendo empleos formales en sectores que históricamente han sostenido la actividad económica.

La Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas (FACPCE) convocó a dirigentes de los 24 consejos provinciales. Juan José Pérez, titular del consejo catamarqueño, recibió a la delegación nacional y subrayó que estos encuentros sirven para analizar el futuro de la política profesional y el rumbo de la federación. La provincia no organizaba una instancia de este nivel desde marzo de 2019. Previo al encuentro plenario, la mesa directiva se reunió, los presidentes y delegados de la zona Norte trataron temas regionales, y por primera vez se abrió un espacio de trabajo común entre los gerentes de los distintos consejos para diagnosticar cómo mejorar la eficiencia administrativa de sus instituciones.

José Simonella, titular de la FACPCE, fue directo en su diagnóstico. Los profesionales de ciencias económicas están bajo presión adicional porque deben colaborar con empresas y personas no solo en momentos de bonanza sino también en crisis como la actual. Cuando se le preguntó si los problemas económicos eran similares en todo el territorio, Simonella hizo una distinción importante: los problemas del empleo formal afectan a todo el país, pero la situación del sector público varía según la provincia. Neuquén, por ejemplo, experimenta un nivel de actividad tan alto que hasta las rutas se han quedado pequeñas, gracias a la industria petrolera. Pero el comercio de cercanía, la construcción y la industria en general atraviesan un momento muy complicado en la mayoría del territorio.

El punto central de su análisis fue que Argentina está perdiendo empleo formal. El gobierno, según Simonella, intenta minimizar esto diciendo que se crea empleo informal, pero ese empleo informal es de baja calidad. La comparación que hizo fue contundente: reemplazar a un empleado industrial por alguien que reparte comida en bicicleta a través de una plataforma digital no es una solución viable, especialmente en las grandes ciudades. El comercio de cercanía enfrenta dos presiones simultáneamente: la caída del consumo general y un cambio cultural en cómo la gente compra, ahora compitiendo contra plataformas internacionales que en algunos casos están subsidiadas, como las chinas.

La incertidumbre sobre el programa económico del gobierno nacional persiste. En los últimos meses, los indicadores muestran una caída de actividad muy fuerte en la industria y el empleo. El EMAE (Estimador Mensual de Actividad Económica) del día anterior al encuentro reflejaba esa contracción. Hay también indicadores que el gobierno minimiza: el aumento de la mora y el repunte de la pobreza. Las canastas básicas totales, que se utilizan para medir la pobreza, han crecido más que los ingresos familiares. El gobierno está enfocado en equilibrar la macroeconomía con la idea de que la microeconomía se equilibre sola, pero hasta ahora eso no está sucediendo.

Simonella reconoció que el gobierno ha tomado medidas keynesianas a pesar de su ideología de no intervención, como cuando utilizó fondos de sustentabilidad de la ANSES para fondear bancos y permitir préstamos hipotecarios. Pero lo que falta, en su opinión, es una política que sin subsidiar ni convertirse en estado-empresario, balice la economía para darle tiempo a las empresas a reconvertirse y competir. La apertura económica tiene un costo social: el empleo formal. Y ese costo, según los profesionales reunidos en Catamarca, aún no ha sido suficientemente considerado en las decisiones de política económica.

Argentina está perdiendo empleo formal, el presidente trata de minimizarlo diciendo que se crea empleo informal, pero ese informal es de baja calidad
— José Simonella, titular de la FACPCE
El gobierno está en la idea de equilibrar la macro y que la micro se equilibre sola. Hasta ahora no está pasando
— José Simonella, titular de la FACPCE
Quieres la nota completa? Lee el original en El Ancasti ↗
Contáctanos FAQ