Después de tres años de ausencia, Andy Kusnetzoff volvió a la televisión argentina para disputar la audiencia del sábado por la noche, mientras Juana Viale sostenía La Noche de Mirtha en lugar de su abuela, internada nuevamente a los 99 años. Ambos programas se midieron en una noche que prometía marcar el nuevo orden televisivo del fin de semana, pero las cifras resultaron más modestas de lo esperado, como si el público también estuviera recalibrando su atención. El regreso y la ausencia, entrelazados en una misma noche, recuerdan que la televisión es también un espejo de los tiempos que atrav
PH lidera con 6,4 puntos en el regreso de Kusnetzoff frente a La Noche de Mirtha
Regresó tras tres años, pero los números no son los que eran
¿Por qué importa que Kusnetzoff haya vuelto después de tres años? ¿Qué cambió en la televisión mientras estuvo fuera?
Cuando un conductor con ese peso regresa, reorganiza toda la competencia de horario. PH es un formato que funciona porque la gente quiere escuchar historias reales, no solo entretenimiento. Eso genera lealtad.
Pero los números dicen algo distinto. Seis puntos y cuatro décimas es liderazgo, sí, pero es bajo para lo que PH solía hacer. ¿Qué explica esa caída?
¿Tiene que ver con que Mirtha no esté?
Seguramente. Mirtha es un ícono. Cuando no está, la gente busca otras cosas. Además, Juana Viale está haciendo un trabajo serio en su lugar, pero no es lo mismo.
Eso es especulación. Lo que sabemos es que ambos programas bajaron. Podría ser que la audiencia se haya fragmentado en otras plataformas, o que simplemente fue un sábado particular.
¿Qué pasó en las mesas que fue importante?
En la de Viale hubo un debate real sobre discapacidad y presupuesto público. Eso es lo que hace funcionar estos programas: conversaciones que importan. Y en PH, Awada contó algo muy personal sobre el secuestro de su padre.
Sí, pero ¿cuánta gente vio eso? Tres puntos y cuatro décimas en la mesa de Viale es poco público. Y el pico de PH, aunque fue más alto, sigue siendo bajo históricamente.
¿Qué viene ahora? ¿Mirtha vuelve pronto?
Eso depende de su recuperación. Tiene 99 años y una neumopatía no es menor. Mientras tanto, Juana sigue sosteniendo el programa.
Y Kusnetzoff sigue liderando, pero con números que sugieren que la competencia de sábado no es lo que era. Eso es lo que hay que observar en las próximas semanas.
Le Pouls
- El regreso de Kusnetzoff tras tres años fuera del aire convirtió el sábado 18 de septiembre en una noche de expectativa real para la televisión argentina.
- Mirtha Legrand fue internada nuevamente en el Mater Dei por una neumopatía apenas una semana después de recibir el alta, dejando a Juana Viale al frente del programa en un momento de incertidumbre familiar y mediática.
- PH lideró la franja con un pico de 6,4 puntos, pero esa cifra quedó por debajo de los históricos del ciclo, señal de que el reencuentro con la audiencia aún está en construcción.
- La Noche de Mirtha alcanzó apenas 3,4 puntos máximos, una marca notablemente inferior a temporadas anteriores, mientras en su mesa se debatían políticas de discapacidad con voces personales y políticas en tensión.
- La competencia de fin de semana se reconfiguró sin que ninguno de los dos programas principales alcanzara los números esperados, dejando abierta la pregunta sobre hacia dónde se desplaza la audiencia del sábado.
Después de tres años de ausencia, Andy Kusnetzoff volvió a la televisión argentina para disputar la audiencia del sábado por la noche, mientras Juana Viale sostenía La Noche de Mirtha en lugar de su abuela, internada nuevamente a los 99 años. Ambos programas se midieron en una noche que prometía marcar el nuevo orden televisivo del fin de semana, pero las cifras resultaron más modestas de lo esperado, como si el público también estuviera recalibrando su atención. El regreso y la ausencia, entrelazados en una misma noche, recuerdan que la televisión es también un espejo de los tiempos que atraviesan quienes la habitan.
Andy Kusnetzoff regresó a la televisión argentina tras tres años de ausencia con PH, podemos hablar, un programa fiel a su esencia de conversaciones profundas con figuras del mundo político, deportivo, cultural y artístico. Del otro lado, en Canal 13, Juana Viale continuaba al frente de La Noche de Mirtha mientras su abuela permanecía internada en el sanatorio Mater Dei, diagnosticada con una neumopatía apenas una semana después de recibir el alta. Con 99 años, Mirtha Legrand quedaba bajo observación y tratamiento, y Juana abrió el programa reconociendo la situación ante los televidentes.
El sábado 18 de septiembre, PH arrancó pasadas las 21:35 con un piso de 5,5 puntos heredado de Pasapalabra y reunió en su mesa a Eliana Guercio, Nati Jota, la reciente ganadora de Gran Hermano Solange Abraham, el actor Alejandro Awada y el exfutbolista Mauro Zárate. El programa alcanzó un pico de 6,4 puntos y lideró la franja, aunque la cifra resultó inferior a los registros históricos del ciclo. Awada fue uno de los momentos más intensos de la noche: relató el secuestro de su padre en 2001, el terror de ser quien entregó el dinero del rescate y cómo ese episodio transformó una relación que hasta entonces había sido distante.
En La Noche de Mirtha, la mesa llegó a un máximo de 3,4 puntos y albergó un debate encendido sobre políticas de discapacidad. El diputado Martín Menem negó que hubiera habido ajustes en el área, la periodista Jésica Bossi cuestionó las decisiones del gobierno y el actor Guillermo Pfening aportó una perspectiva personal al mencionar a su hermano con discapacidad y la realidad económica que enfrentan muchas familias en esa situación.
En un tercer lugar de la competencia, Secretos Verdaderos de Luis Ventura en América alcanzó un pico de 2 puntos con una edición dedicada a la familia Ortega, incluyendo los 60 años de unión de Palito Ortega y Evangelina Salazar y el reciente casamiento de Emanuel Ortega con Julieta Prandi. La noche cerró con la sensación de que la televisión del sábado se está redefiniendo, pero todavía sin que ninguno de sus protagonistas haya encontrado el techo que se esperaba.
Andy Kusnetzoff regresó a la televisión argentina después de tres años ausente, y con su llegada volvió la competencia directa por la audiencia de los sábados por la noche. PH, podemos hablar se presentó con una propuesta renovada pero fiel a su esencia: un espacio donde figuras del ámbito político, deportivo, cultural y artístico comparten historias de vida con profundidad. Del otro lado, en el canal trece, Juana Viale continuaba reemplazando a su abuela Mirtha Legrand, quien había sido internada nuevamente en el sanatorio Mater Dei apenas una semana después de recibir el alta médica. Los médicos diagnosticaron un cuadro compatible con una neumopatía y la conductora de 99 años permanecía en el sanatorio para estudios, tratamiento y controles.
El sábado 18 de septiembre, ambos programas competían por la atención de las audiencias. La Noche de Mirtha comenzó a las 21:30 con un piso de 2,6 puntos heredado de la programación anterior. Juana Viale abrió el programa con una referencia al estado de salud de su abuela, explicando que continuaría acompañando a los televidentes mientras Mirtha se recuperaba. Su mesa de debate llegó a un máximo de 3,4 puntos, una cifra notablemente inferior a lo que estos programas solían registrar en temporadas anteriores.
PH comenzó pasadas las 21:35 con un piso de 5,5 puntos que le dejó el programa Pasapalabra. La mesa de Kusnetzoff reunió a Eliana Guercio, Nati Jota, Solange Abraham —ganadora reciente de Gran Hermano—, el actor Alejandro Awada y el exfutbolista Mauro Zárate. El programa alcanzó un pico de 6,4 puntos, liderando la franja horaria, aunque esta cifra también resultó considerablemente más baja que las marcas históricas del ciclo.
En la mesa de Juana Viale se desarrolló un debate intenso sobre políticas de discapacidad. El diputado Martín Menem aclaró que no había habido ajustes en ese rubro, mientras que la periodista Jésica Bossi cuestionó las decisiones del gobierno citando declaraciones de Patricia Bullrich. El actor Guillermo Pfening intervino con una perspectiva personal, mencionando a su hermano que vive con discapacidad y señalando que muchas personas en esa situación necesitan más de 700 mil pesos mensuales para subsistir.
En PH, Alejandro Awada compartió un relato personal sobre el secuestro de su padre en 2001. Recordó que su progenitor, empresario cercano a Carlos Menem, fue sacado de un club y retenido por los secuestradores. Awada describió el terror que sintió al ser encargado de realizar la entrega del dinero, temblando durante toda la operación. Hubo dos entregas adicionales antes de que su padre fuera liberado. El actor reflexionó sobre cómo ese episodio transformó su relación con su padre, que hasta entonces había sido distante, y cómo el reencuentro estuvo marcado por el llanto y la reconciliación.
SecretosVerdaderos, el ciclo de archivos conducido por Luis Ventura en América, se ubicó tercero en la competencia con un pico de 2 puntos. El programa dedicó una edición especial a la familia Ortega, una de las dinastías más emblemáticas del espectáculo argentino. Palito Ortega y Evangelina Salazar, quienes llevan 60 años juntos, formaron una familia con seis hijos y siete nietos. La emisión también cubrió el reciente casamiento de Emanuel Ortega con Julieta Prandi, una celebración que contó con la presencia y bendición de los patriarcas de la familia.
La competencia de sábado por la noche en la televisión argentina se había recalentado con el regreso de Kusnetzoff, pero las cifras de audiencia de ambos programas principales resultaron inferiores a las que estos espacios solían registrar en emisiones previas. La ausencia de Mirtha Legrand por razones de salud, sumada al regreso de un conductor que había estado tres años fuera del aire, redefinía el panorama televisivo de fin de semana sin que ninguno de los dos programas alcanzara los números esperados.
Citations marquantes
No hubo ningún ajuste en discapacidad, el año pasado se votó una emergencia y ahora se está tratando de eliminar eso— Martín Menem, diputado
Mi papá era empresario, muy cercano a Carlos Menem. Salió de un club un día y lo secuestraron. Fui yo a hacer la entrega, temblaba, nunca en mi vida tuve tanto miedo— Alejandro Awada, actor