California en alerta por nueva tormenta este domingo con intensas nevadas y lluvias

Se han registrado avalanchas mortales en la Sierra Nevada como resultado de las acumulaciones históricas de nieve.
Ocho pies de nieve en una semana no es normal
La Sierra Nevada registró acumulaciones históricas que ya han provocado avalanchas mortales y cierres de carreteras.
Mark

¿Por qué importa que llegue otra tormenta tan rápido después de la anterior? ¿No es simplemente más nieve?

Mimi

Porque la Sierra Nevada ya está saturada. Ocho pies de nieve en una semana no es normal. Eso crea condiciones para avalanchas, y ya hemos visto muertes. Una segunda tormenta significa más peso, más riesgo, más carreteras cerradas.

Luke

¿Cuántas muertes exactamente? El artículo dice "avalanchas mortales" pero no da un número.

Mimi

Es un buen punto. El reporte menciona que ocurrieron, pero no especifica cuántas personas. Eso es información que falta.

Mark

¿Y el río atmosférico que mencionan? ¿Qué es exactamente?

Mimi

Es un corredor largo de humedad que viene del océano. Si se mantiene activo y avanza lentamente, puede descargar cantidades enormes de agua o nieve. Es lo que amplifica una tormenta normal a algo histórico.

Luke

¿Pero en este caso, ¿están seguros de que se formará? ¿O es una posibilidad que están monitoreando?

Mimi

Es una posibilidad que depende de cómo se desarrolle el sistema. Los meteorólogos dicen que "podría" traducirse en nevadas significativas. No es una certeza.

Mark

Mencionan que no hay sequía ahora, pero que podría volver en verano. ¿Qué tan seguro es ese pronóstico de agua hasta 2026?

Mimi

Es una evaluación basada en lo que ven ahora. Pero el clima es impredecible. Dicen "debería ser suficiente", no que será suficiente.

Luke

Exacto. Y eso es importante: están siendo cautelosos. Dicen que el suministro debería alcanzar, pero reconocen que la sequía del suelo podría volver. No es una garantía.

Mark

Entonces, ¿cuál es el verdadero riesgo esta semana?

Mimi

Más avalanchas, más carreteras cerradas, comunidades aisladas. El riesgo inmediato es la seguridad. El beneficio a largo plazo es el agua para el estado.

  • La Sierra Nevada acaba de soportar 92.5 pulgadas de nieve en siete días, desencadenando avalanchas mortales y cortando la Interstate 80 y el paso de Donner.
  • Antes de que los equipos de limpieza terminen su trabajo, un nuevo frente llega desde el Pacífico este domingo con lluvias intensas en tierras bajas y nevadas adicionales en montaña.
  • El norte de California, los Siskiyous y la Sierra Nevada norte son las zonas más vulnerables, con el mayor impacto previsto entre la noche del lunes y la noche del martes.
  • La trayectoria exacta de la tormenta es incierta: si el río atmosférico avanza lentamente, podrían acumularse varios pies más de nieve en sectores ya saturados.
  • La breve pausa entre el viernes y parte del domingo ofrece una ventana estrecha para despejar carreteras y preparar comunidades antes del siguiente golpe.
  • Pese al peligro inmediato, el manto de nieve acumulado garantiza reservas de agua para California al menos hasta 2026, manteniendo al estado libre de sequía por ahora.

California vuelve a enfrentarse al poder del invierno apenas días después de que la Sierra Nevada registrara acumulaciones históricas de nieve que cobraron vidas y cerraron carreteras vitales. Un nuevo sistema de tormentas avanza desde el Pacífico este domingo, recordándonos que la naturaleza no concede treguas largas. Sin embargo, en esa misma fuerza destructiva reside una promesa: el manto de nieve que hoy amenaza montañas y rutas será, en primavera, el agua que sostiene a millones de californianos.

California apenas está procesando los estragos de una tormenta histórica cuando ya se prepara para recibir otra. En los últimos días, la Sierra Nevada acumuló hasta ocho pies de nieve en sus zonas central y norte, con el Central Sierra Snow Lab registrando 92.5 pulgadas en solo siete días. El resultado fue devastador en lo inmediato: avalanchas mortales, cierres de tramos críticos de la Interstate 80 y el paso de Donner, y comunidades montañosas aisladas.

Este domingo, un nuevo sistema comenzará a organizarse desde el océano Pacífico y extenderá sus efectos hasta el martes. La lluvia podría concentrarse inicialmente en el extremo noroeste del estado, mientras que las zonas más golpeadas serán el norte de California, la región de los Siskiyous y la Sierra Nevada norte. El período de mayor intensidad se esperaría entre la noche del lunes y la del martes. El sur de California, en cambio, quedaría en gran medida al margen de este evento.

La clave del impacto final estará en el comportamiento del río atmosférico, ese largo corredor de humedad que, si avanza lentamente, podría depositar varios pies adicionales de nieve en montañas ya saturadas. Los equipos de mantenimiento tendrán una ventana estrecha entre el viernes y parte del domingo para despejar rutas y preparar infraestructuras antes del siguiente embate.

Aun así, los expertos señalan el reverso esperanzador de tanta nieve: el manto acumulado en la Sierra Nevada funcionará como una reserva natural que se derretirá gradualmente en primavera, alimentando ríos y embalses. Ninguna región de California está hoy en sequía, y el suministro de agua se considera asegurado al menos hasta 2026. La tormenta destruye y construye al mismo tiempo.

California se prepara para otra embestida de mal tiempo este domingo, cuando un nuevo sistema de tormentas avanzará desde el Pacífico trayendo lluvias intensas a las tierras bajas y nevadas significativas a las montañas. La llegada es particularmente notable porque apenas hace días que otro frente poderoso dejó acumulaciones de nieve sin precedentes en la Sierra Nevada, algunas superando los ocho pies en las zonas central y norte de la cordillera.

Las cifras de la tormenta anterior son por sí solas alarmantes. En un lapso de 72 horas, diferentes sectores de la Sierra Nevada recibieron cantidades que variaban desde poco más de un pie en el sur hasta casi ocho pies en las áreas más altas. El Central Sierra Snow Lab registró 92.5 pulgadas de nieve en siete días, un volumen que, aunque no es completamente inédito en la región, representa una acumulación excesiva. Esas condiciones ya han provocado avalanchas mortales y han forzado el cierre de múltiples carreteras, entre ellas tramos críticos de la Interstate 80 y el paso de Donner, una de las rutas más transitadas del estado.

El nuevo sistema comenzará a organizarse y avanzar hacia la costa a partir del domingo, extendiendo sus efectos hasta el martes. Los meteorólogos advierten que aunque el estado tendrá una breve pausa de condiciones relativamente secas entre viernes y parte del domingo, el siguiente frente se moverá lentamente desde el océano Pacífico con potencial de provocar impactos adicionales en el norte del estado. Inicialmente, la lluvia podría concentrarse el domingo y lunes en el extremo noroeste de California, mientras que los mayores acumulados afectarían zonas costeras de Oregón y Washington. Sin embargo, la extensión hacia el sur dependerá de la trayectoria exacta que siga la tormenta.

La mitad norte de California será la más afectada, especialmente el norte del estado, la región de los Siskiyous y la Sierra Nevada norte. En estas áreas, la combinación de aire frío en altura y humedad proveniente del Pacífico podría traducirse en más nevadas significativas en montaña y lluvias persistentes en elevaciones bajas. La intensidad del fenómeno dependerá del desarrollo de un largo corredor de humedad conocido como río atmosférico. Si esta franja de humedad se mantiene activa y avanza lentamente, podrían acumularse varios pies adicionales de nieve en sectores montañosos. El período de mayor impacto para los Siskiyous y la Sierra Nevada norte sería entre la noche del lunes y la noche del martes. En contraste, el sur de California tendría poco o ningún impacto significativo durante este evento.

Pese a la intensidad de estas tormentas, existe un lado positivo que los expertos subrayan. Las nevadas están fortaleciendo el manto de nieve en la Sierra Nevada, una reserva natural de agua congelada que se derretirá gradualmente en primavera y verano, alimentando ríos y embalses en todo el estado. Actualmente, ninguna región de California se encuentra en sequía, gracias a las potentes tormentas del invierno pasado y a los sistemas intermitentes de esta temporada. Aunque la sequía del suelo podría reaparecer durante el calor del verano y el otoño de 2026, los expertos consideran que el suministro de agua debería ser suficiente al menos hasta 2026 y posiblemente más allá. Entre tanto, los equipos de limpieza y mantenimiento tendrán un respiro entre viernes y parte del domingo para despejar nieve acumulada y reabrir carreteras cerradas.

La combinación de aire frío en altura y humedad proveniente del Pacífico podría traducirse en más nevadas significativas en montaña y lluvias persistentes en elevaciones bajas
— Meteorólogos del estado
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