Pezeshkian rechazó acusaciones de complots de asesinato durante una conferencia de prensa en Manhattan, un día después de su discurso ante la Asamblea General de la ONU. Estados Unidos ha acusado a Irán de planificar el asesinato de Trump, con cargos federales anunciados por un complot frustrado y videos amenazantes difundidos por medios estatales iraníes.
Pezeshkian niega ante periodistas en Nueva York que Irán intentó asesinar a Trump
Es imposible provocar la rendición de Irán
¿Por qué es tan significativo que Pezeshkian niegue esto en Nueva York, en lugar de hacerlo en Teherán?
Porque está hablando directamente a la audiencia estadounidense y a los líderes mundiales. Cuando niegas algo en tu propio país, es para tu gente. Cuando lo haces en Manhattan, bajo protección del Servicio Secreto, es para cambiar la narrativa internacional.
Pero tenemos que ser claros: Estados Unidos ha presentado cargos federales por un complot frustrado, Israel compartió inteligencia sobre un plan de asesinato, y medios estatales iraníes han difundido videos amenazantes. La negación de Pezeshkian es una declaración política, no una refutación de esos hechos.
¿Qué nos dice su descripción del estado de Jamenei?
Que quiere tranquilizar a su base de que el liderazgo sigue siendo fuerte. Jamenei no ha sido visto en público desde que fue herido en el ataque que mató a su padre. Eso genera especulación, pánico interno. Pezeshkian está diciendo: el líder está bien, está caminando, está trabajando.
Pero eso es solo lo que Pezeshkian dice. La inteligencia estadounidense cree que Jamenei sigue siendo fundamental en la estrategia de guerra, pero eso no significa que no esté gravemente herido. Una reunión de siete horas hace un mes no es lo mismo que una aparición pública.
¿Cuál es el verdadero propósito de esta conferencia de prensa?
Pezeshkian está en Nueva York para la Asamblea General de la ONU. Usa esa plataforma para proyectar fortaleza: Irán no se rendirá, nuestro líder está bien, nuestras bases estadounidenses están destruidas. Es teatro político.
Y la Casa Blanca lo sabe. Por eso responden inmediatamente cuestionando su credibilidad. Ambos lados están usando esta reunión para hablar a sus propias audiencias, no para convencerse mutuamente.
The Pulse
- Pezeshkian negó en Manhattan que Irán haya planeado asesinar a Trump
- Estados Unidos ha presentado cargos federales por un complot iraní frustrado para matar a Trump
- Medios estatales iraníes han difundido videos amenazantes contra Trump y su familia
- Pezeshkian afirmó que se reunió con el líder supremo Jamenei hace aproximadamente un mes
- Los ataques iraníes dañaron y destruyeron cientos de edificios en bases estadounidenses en Medio Oriente
Pezeshkian rechazó acusaciones de complots de asesinato durante una conferencia de prensa en Manhattan, un día después de su discurso ante la Asamblea General de la ONU. Estados Unidos ha acusado a Irán de planificar el asesinato de Trump, con cargos federales anunciados por un complot frustrado y videos amenazantes difundidos por medios estatales iraníes.
El presidente iraní Masoud Pezeshkian negó en Nueva York que su gobierno haya intentado asesinar a Donald Trump, afirmando que nunca ha sido política de Irán buscar la muerte del presidente estadounidense ni de sus familiares.
En un salón de hotel en el corazón de Manhattan, a pocos pasos de la sede de las Naciones Unidas, el presidente de Irán Masoud Pezeshkian se sentó el jueves ante un grupo de periodistas para negar categóricamente que su gobierno haya tramado el asesinato de Donald Trump. La escena misma era extraordinaria: el líder de una nación en guerra con Estados Unidos, protegido por el Servicio Secreto estadounidense, respondiendo preguntas en suelo norteamericano. Pezeshkian declaró que nunca ha sido posición del Gobierno de Irán, de manera abierta o encubierta, buscar la muerte del presidente estadounidense ni de sus familiares.
La sesión informativa ocurrió un día después de que Pezeshkian se dirigiera a la Asamblea General de la ONU desde el hotel Millennium Hilton, donde reafirmó que su país "no se rendirá" mientras continúe el conflicto con Estados Unidos. Durante la conferencia de prensa, el presidente iraní también abordó otros temas centrales para su régimen: la guerra en curso, el programa nuclear de Irán y la disidencia interna. Pero fue su negación sobre los planes de asesinato la que ocupó el centro de la atención, en respuesta directa a meses de acusaciones estadounidenses.
Estas acusaciones tienen peso considerable. El mes anterior, el Servicio Secreto de Estados Unidos había alertado sobre un video transmitido por la emisora estatal de Irán que parecía amenazar la vida de Barron Trump, el hijo menor del presidente. Esto llegó después de que Israel compartiera con Washington información de inteligencia según la cual Irán había elaborado un plan para asesinar a Donald Trump. A finales de 2024, el Departamento de Justicia de Estados Unidos había anunciado cargos federales por lo que describió como un complot iraní frustrado para matar a Trump antes de las elecciones presidenciales. Los medios de comunicación iraníes de línea dura han difundido repetidamente contenido amenazante contra Trump y su familia. Durante los actos funerarios por Ali Jamenei en julio, simpatizantes del régimen sostenían carteles que decían "Maten a Trump". El propio Trump ha hablado públicamente sobre estas amenazas, diciendo en julio: "Estoy en cualquier lista… hasta ahora, supongo que he tenido un poco de suerte, pero quizá eso no dure mucho. Esta gente es malvada y está enferma".
Durante la sesión informativa, Pezeshkian también abordó el estado de salud del líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, quien no ha sido visto en público desde el inicio de la guerra. Ha habido especulación creciente sobre su condición después de que se entendiera que sufrió heridas graves en un ataque de Estados Unidos e Israel que mató a su padre y predecesor, Ali Jamenei, al comienzo del conflicto en febrero. Pezeshkian dijo que se había reunido con Jamenei aproximadamente un mes antes y que el líder estaba "bastante saludable". Describió una reunión de siete horas en la que ambos estaban sentados sobre cojines en el suelo y se levantaron para caminar. La inteligencia estadounidense considera que, a pesar de sus heridas, Jamenei sigue siendo fundamental en la definición de la estrategia de guerra junto con altos funcionarios iraníes.
La presencia de la delegación iraní en Nueva York ya era prácticamente sin precedentes, pero se volvió aún más inusual cuando el presidente y el ministro de Relaciones Exteriores Abbas Aragchi ofrecieron la sesión informativa a periodistas, incluidos de CNN. Un funcionario del Departamento de Estado había aclarado a principios de la semana que los delegados iraníes estaban siendo admitidos "estrictamente con el propósito de representar a la República Islámica de Irán ante las Naciones Unidas" y debían "limitar sus actividades exclusivamente a asuntos relacionados con las Naciones Unidas". Los iraníes debían solicitar y recibir aprobación previa del Departamento de Estado para viajar fuera de las inmediaciones de la sede de la ONU, del Aeropuerto Internacional John F. Kennedy o de las instalaciones de la misión de Irán ante la ONU.
La Casa Blanca respondió rápidamente a los comentarios de Pezeshkian. La portavoz Anna Kelly cuestionó la credibilidad del régimen iraní, señalando que ha asesinado a miles de sus propios ciudadanos, ha matado a estadounidenses en el extranjero, ha cometido actos de terrorismo en el estrecho de Ormuz y ha lanzado ataques indiscriminados contra sus vecinos regionales. "El presidente está garantizando valientemente que un país tan malvado nunca posea un arma nuclear, lo que hará que todo el mundo sea más seguro y estable", dijo Kelly.
Pezeshkian también habló sobre los desafíos internos que enfrenta Irán. Las sanciones estadounidenses y la guerra en curso han asfixiado la economía del país, provocando aumentos de precios y escasez de artículos de primera necesidad. La economía ya estaba en crisis antes de que comenzara la guerra, y estas malas condiciones fueron un factor clave detrás de las manifestaciones contra el régimen que comenzaron en Teherán en 2025. "Tenemos problemas. Problemas de una dificultad sin precedentes", dijo a los periodistas, refiriéndose a las sanciones estadounidenses como una "campaña asesina silenciosa". A pesar de estos desafíos, Pezeshkian se mostró confiado en que Irán prevalecería. Insistió en que las bases estadounidenses en la región eran objetivos legítimos, ya que habían sido utilizadas para atacar a Irán. "La mayoría de las bases estadounidenses en la región ya no son utilizables", afirmó. Los ataques iraníes habían dañado y destruido cientos de edificios y estructuras en bases estadounidenses en Medio Oriente durante los primeros meses de la guerra, según un informe de un organismo de supervisión del Pentágono publicado a principios de ese mes. "Por supuesto, Estados Unidos tiene el poder de destruir cualquier cosa en cualquier lugar, pero es imposible provocar la rendición de Irán", concluyó Pezeshkian.
Notable Quotes
Nunca ha sido la posición del Gobierno de Irán, de manera abierta o encubierta, buscar asesinar a Trump o a sus familiares— Masoud Pezeshkian, presidente de Irán
El régimen iraní ha asesinado a miles de sus propios ciudadanos, ha matado a estadounidenses en el extranjero, ha cometido actos de terrorismo en el estrecho de Ormuz— Anna Kelly, portavoz de la Casa Blanca