Más de 2,6 millones de afganos han sido deportados de Pakistán desde 2023 bajo un plan de repatriación estricto, con 723.000 retornos solo en 2026. Miles de niñas pierden acceso a educación secundaria al cruzar a Afganistán, donde los talibanes prohíben la escolarización femenina después de los 12 años.
Pakistán expulsa a 2,6 millones de afganos, dejando a miles de niñas sin escuela de la noche a la mañana
Mis hijas nacieron aquí. Están dejando atrás su infancia
¿Por qué Pakistán decidió expulsar a millones de afganos precisamente ahora, después de que muchos vivieran allí durante décadas?
La respuesta oficial es seguridad nacional y control de inmigración, pero la realidad es más compleja. Pakistán enfrentaba presión por la migración irregular y el extremismo transfronterizo. Lo que sucedió es que reclasificaron a personas que habían construido vidas enteras como extranjeros ilegales de la noche a la mañana.
¿Qué hace que las niñas sean particularmente vulnerables en esta expulsión?
En Pakistán, tenían escuela, amigos, futuro. En Afganistán bajo los talibanes, no hay educación secundaria para mujeres. Una niña puede estar en clase un día y sin escuela al siguiente. Es un corte abrupto de sus derechos y su infancia.
¿Cuál es el cuello de botella en Torkham? ¿Por qué no pueden procesar a estas personas más rápidamente?
El paso fronterizo estuvo cerrado cinco meses. Cuando reabrió en marzo, los flujos se dispararon 727% en una semana. Los campamentos de tránsito, los servicios migratorios, todo colapsó. Además, ha habido cierres por enfrentamientos militares, inundaciones, incluso un incendio que destruyó tiendas. El sistema simplemente no fue diseñado para esto.
¿Qué dicen los psicólogos sobre el impacto en los niños?
Que es profundo y duradero. Los niños pierden el único hogar que conocen, experimentan incertidumbre extrema, miedo, ansiedad. Para los psicólogos, lo más preocupante es que muchos de estos niños nacieron en Pakistán. No tienen memoria de Afganistán. Están siendo arrancados de su identidad.
¿Cuántos menores estamos hablando?
Cientos de miles. En 2025 solo, el 60% de los retornados eran menores de edad. Y eso es solo en un año. Desde 2023, la cifra es mucho mayor. Estamos hablando de una generación completa siendo desplazada.
¿Qué sucede cuando llegan a Afganistán?
Llegan a campamentos de tránsito con recursos limitados. Hay escasez de alimentos, agua, alojamiento. Los bebés enferman. Durante las lluvias, la gente se cubre con bolsas de plástico. Muchos llegaron sin nada, después de décadas en Pakistán. No pueden empacar una vida entera.
El Pulso
- Más de 2,6 millones de afganos expulsados de Pakistán desde 2023; 723.000 en 2026 solo
- Miles de niñas pierden acceso a educación secundaria al cruzar a Afganistán bajo régimen talibán
- Frontera de Torkham: flujos aumentaron 727% en una semana tras reapertura en marzo; familias esperan hasta dos semanas sin alimento ni refugio
- En 2025, el 60% de los retornados eran menores de edad; tres afganos murieron en inundaciones fronterizas en julio
Más de 2,6 millones de afganos han sido deportados de Pakistán desde 2023 bajo un plan de repatriación estricto, con 723.000 retornos solo en 2026. Miles de niñas pierden acceso a educación secundaria al cruzar a Afganistán, donde los talibanes prohíben la escolarización femenina después de los 12 años.
Pakistán ha expulsado a más de 2,6 millones de afganos desde 2023, dejando miles de niñas sin educación y familias en condiciones de miseria en la frontera, donde muchos nunca habían vivido.
Ahmad Khan pasó 27 años construyendo una vida en Sialkot, una ciudad del norte de Pakistán. Tenía una pequeña zapatería, sus hijos iban a la escuela local, su hijo mayor trabajaba en un puesto de shawarma cerca de casa. Lo conocían en la mezquita del barrio. En noviembre pasado, todo eso desapareció. Él, su esposa, seis hijos y dos hijas fueron expulsados en una sola noche, arrastrados por una campaña de represión que ha transformado la frontera entre Pakistán y Afganistán en un escenario de miseria.
Desde 2023, Pakistán ha puesto en marcha un plan de repatriación que ha obligado a más de 2,6 millones de ciudadanos afganos a abandonar el país. Solo entre enero y agosto de 2026, según datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados, han regresado 723.000 personas. Muchos de estos deportados nacieron en Pakistán, hablan urdu, nunca han pisado Afganistán. Las calles, las escuelas, los campos de juego que conocen son pakistaníes. Pero de la noche a la mañana fueron reclasificados como extranjeros ilegales. Los negocios se cerraron. Los propietarios se negaron a renovar los contratos de alquiler. Las familias comenzaron a hacer las maletas hacia un país que muchos nunca habían visto.
La ruta de salida pasa por Torkham, el paso fronterizo más transitado entre los dos países, por donde cruzan entre 4.000 y 6.000 personas diarias. Cuando Khan y su familia llegaron, quedaron atrapados durante tres o cuatro días en una congestión abrumadora. Desde marzo, cuando el paso reabrió tras un cierre de cinco meses, la situación ha empeorado dramáticamente. Los flujos de personas se dispararon un 727% en menos de una semana. Las familias esperan sin comida ni refugio bajo un calor abrasador. En julio, crecidas de agua repentinas interrumpieron el paso fronterizo, matando a tres refugiados afganos e hiriendo a nueve más. En marzo, un incendio en el bazar de Torkham destruyó decenas de tiendas, reduciendo aún más los servicios para las personas varadas.
Bagzari Hamid Ullah, una mujer de 34 años de Sialkot, madre de cuatro hijos, esperó seis días en Torkham sin comida ni refugio. Su marido había sido detenido en una redada en Punjab en marzo. "Era una niña, probablemente de seis o siete años, cuando llegamos a Pakistán. Me casé aquí. Formé mi hogar aquí. Mis hijos nacieron aquí", cuenta. "La tumba de mi padre está aquí. Por eso, al marcharme de Pakistán, siento que he dejado atrás la parte más preciada de mí misma". Algunas familias reportan esperas de hasta dos semanas en la frontera.
Para las niñas, el costo es particularmente devastador. En Afganistán, bajo el régimen talibán que retomó el poder en 2021, las mujeres no tienen acceso a educación secundaria. Una niña matriculada en una clase en Pakistán una semana puede encontrarse al otro lado de la frontera la siguiente sin escuela a la que acudir. Khan lo describe desde Afganistán: "No hay trabajo ni un sistema educativo adecuado, especialmente para las niñas a partir de los 12 años". Según expertos de la ONU, entre los deportados hay cientos de miles de menores. En 2025 solo, el 60% de los retornados eran menores de edad.
Abiha Nawaz, psicóloga consultora del Hospital Al Sheikh de Sialkot, advierte que el daño causado a estos niños es profundo. "Este tipo de desplazamiento es extremadamente perjudicial, porque a los niños les resulta difícil asimilar lo que se les ha arrebatado", explica. El daño comienza con la pérdida del único hogar que han conocido. "La incertidumbre genera miedo y ansiedad en los niños, porque consideran que Pakistán es su hogar". Para las niñas, la situación es aún más grave. Ullah describe el sufrimiento de sus hijas: "Mis hijas nacieron aquí. Aquí tienen su colegio, sus clases y sus amigos. Están muy tristes, porque están dejando atrás su infancia".
En los campamentos de tránsito afganos como el de Omari, los funcionarios tienen dificultades para dar abasto. Jawad Shinwari, voluntario en la frontera, reporta que "los bebés y los niños pequeños enferman y durante los aguaceros la gente se cubre con bolsas de plástico a falta de algo mejor". Muchos repatriados llegan con pocos o ningún recurso tras décadas en Pakistán. "No es posible empaquetar toda tu casa y mudarte a otro país", señala Shinwari. "Los recursos en los campamentos también son limitados. Es frecuente ver escasez de alimentos, alojamiento y agua mientras la gente espera a que se tramiten sus expedientes". Las autoridades pakistaníes justifican la política por razones de seguridad nacional y control de inmigración, pero sobre el terreno se ha percibido como el desarraigo de toda una población que construyó sus vidas durante décadas.
Citas Notables
No hay trabajo ni un sistema educativo adecuado, especialmente para las niñas a partir de los 12 años— Ahmad Khan, afgano deportado desde Pakistán
Este tipo de desplazamiento es extremadamente perjudicial, porque a los niños les resulta difícil asimilar lo que se les ha arrebatado— Abiha Nawaz, psicóloga consultora del Hospital Al Sheikh de Sialkot