El panorama fundamental sigue apuntando hacia arriba para el dólar
En tiempos de guerra, el dinero busca tierra firme. Con el conflicto en Medio Oriente encendiendo la incertidumbre global, los especuladores han acumulado apuestas récord de 27.800 millones de dólares a favor de la moneda estadounidense, la mayor posición alcista en más de un año. El dólar, fiel a su historia como refugio universal, ha ganado terreno mientras el petróleo sube y los datos económicos de Estados Unidos sostienen su fortaleza. En este ciclo, el miedo no paraliza a los mercados: los orienta.
- Los fondos de cobertura y gestores de activos han acumulado posiciones alcistas sobre el dólar por 27.800 millones de dólares, el nivel más alto desde febrero de 2025.
- La guerra en Medio Oriente y los ataques de EE.UU. e Israel a Irán han disparado la demanda de activos refugio, impulsando al dólar un 1,6% en pocas semanas.
- Trece semanas consecutivas de apuestas alcistas marcan un giro radical: hace apenas meses, esos mismos operadores apostaban 22.000 millones en contra del dólar.
- El yen japonés, cotizando en 160 por dólar, se convierte en la otra cara de la moneda: los fondos apalancados apuestan contra él al máximo desde 2017, reviviendo el fantasma de la intervención oficial.
- Estrategas como Alex Cohen de Bank of America confirman el consenso: los fundamentos siguen apuntando hacia arriba para el dólar en un entorno global de incertidumbre persistente.
Cuando la incertidumbre geopolítica se instala, los mercados de divisas lo sienten de inmediato. En las primeras semanas de junio, especuladores de todo tipo habían acumulado apuestas por 27.800 millones de dólares a favor del dólar estadounidense, la mayor posición alcista en más de un año según datos de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas.
El motor principal es la guerra en Medio Oriente. Desde que Estados Unidos e Israel atacaron Irán a finales de febrero, el dólar ha subido cerca de 1,6%, respaldado también por el alza del petróleo y por datos económicos sólidos en Estados Unidos. El resultado es una moneda con múltiples razones para apreciarse y operadores dispuestos a apostar en esa dirección durante 13 semanas consecutivas.
El contraste con el pasado reciente es llamativo: antes del estallido del conflicto, esos mismos operadores mantenían posiciones por 22.000 millones apostando a que el dólar se debilitaría. El giro ha sido abrupto. Alex Cohen, estratega de Bank of America, sintetizó el sentimiento dominante: el panorama fundamental sigue favoreciendo al dólar.
Mientras tanto, el yen japonés paga el precio opuesto. Cotizando en torno a 160 por dólar, los fondos apalancados han elevado sus apuestas en su contra al máximo desde 2017, un nivel que ya obligó a las autoridades japonesas a intervenir directamente en el mercado meses atrás. La búsqueda global de refugio en dólares no solo fortalece a esa moneda: también presiona hacia abajo a las demás.
A los especuladores les gusta apostar cuando hay miedo. En las primeras semanas de junio, los fondos de cobertura, los gestores de activos y otros operadores de divisas habían acumulado posiciones por valor de 27.800 millones de dólares apostando a que la moneda estadounidense seguiría fortaleciéndose. Era la mayor apuesta alcista sobre el dólar en más de un año, según datos de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas publicados el viernes pasado.
La guerra en Medio Oriente explica gran parte de este movimiento. Cuando estalla la incertidumbre geopolítica, los inversores buscan refugio en activos que consideran seguros, y el dólar estadounidense sigue siendo el refugio más confiable del mundo. Desde que Estados Unidos e Israel atacaron Irán a finales de febrero, un indicador amplio del dólar ha subido aproximadamente 1,6%. Los precios del petróleo han aumentado junto con las tensiones, lo que típicamente fortalece la moneda estadounidense. Los datos económicos sólidos de Estados Unidos han reforzado este movimiento, dándole al dólar múltiples razones para apreciarse.
Lo notable es la consistencia de este sentimiento. Los operadores especulativos llevan 13 semanas consecutivas apostando por un dólar más fuerte. Esto representa un giro completo respecto a la situación antes de la guerra, cuando estos mismos operadores mantenían posiciones por 22.000 millones de dólares apostando a que la moneda se debilitaría. El cambio de dirección ha sido abrupto y masivo. Alex Cohen, estratega de divisas de Bank of America, resumió el consenso en el mercado: el panorama fundamental sigue apuntando hacia arriba para el dólar.
Estos números provienen de datos que ofrecen una ventana única al mercado de divisas global, que mueve 9,5 billones de dólares diarios. Las posiciones de los fondos de cobertura y gestores de activos en derivados revelan cómo piensan los operadores profesionales sobre el futuro cercano. En este caso, piensan que el dólar seguirá siendo el ganador en un mundo incierto.
Pero el dólar no es la única moneda que está siendo atacada. Los fondos apalancados también han aumentado sus apuestas negativas contra el yen japonés al máximo desde 2017. El yen está cotizando alrededor de 160 por dólar, un nivel que ya había causado preocupación a las autoridades japonesas hace apenas unos meses, cuando intervinieron directamente en el mercado para tratar de apoyar su propia moneda. Ahora los especuladores están apostando a que el yen se debilitará aún más, lo que sugiere que la búsqueda global de refugio en dólares está empujando a otras monedas hacia abajo.
Notable Quotes
El panorama fundamental sigue apuntando en la dirección alcista para el dólar— Alex Cohen, estratega de divisas de Bank of America
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué los especuladores apuestan tanto dinero al mismo tiempo? ¿No se contradicen entre sí?
No cuando todos ven el mismo riesgo. La guerra en Medio Oriente es un hecho objetivo. El petróleo sube. El dólar es históricamente el lugar donde va el dinero cuando hay miedo. Es como ver a todos correr hacia la misma puerta de emergencia.
Pero 27.800 millones es una cifra enorme. ¿Qué pasa si se equivocan?
Entonces pierden dinero. Pero por ahora, los datos económicos estadounidenses también son sólidos, así que no es solo miedo geopolítico. Es miedo más fundamentales positivos. Eso hace que la apuesta sea más convincente.
¿Y el yen? ¿Por qué está siendo atacado?
Porque cuando el dólar sube, todo lo demás tiende a bajar. El yen es especialmente vulnerable porque Japón tiene tasas de interés muy bajas. Los operadores piden dinero en yen barato y lo invierten en dólares que pagan más. Es un arbitraje clásico.
¿Cuánto tiempo puede durar esto?
Mientras la guerra continúe y los datos estadounidenses sigan siendo fuertes, el dólar tiene viento a favor. Pero estos posicionamientos son tan grandes que cualquier noticia inesperada podría causar un colapso rápido. Los especuladores son rebaño.
¿Qué debería estar observando alguien que quiera entender si esto cambia?
Cualquier señal de que la guerra se está resolviendo. Un acuerdo de paz. O datos económicos estadounidenses débiles. O que el Banco de Japón finalmente suba sus tasas. Cualquiera de esos eventos podría hacer que estos 27.800 millones de dólares en apuestas se reviertan muy rápidamente.