Cada agosto, el Mes del Corazón invita a las personas a detenerse y preguntarse qué están haciendo realmente por su salud cardiovascular. En ese contexto, especialistas advierten que no basta con tomar Omega-3: la concentración efectiva de EPA y DHA, la frescura del aceite y la verificación independiente del producto son los factores que separan un suplemento útil de uno meramente decorativo. La ciencia de 2025 respalda esta distinción con datos concretos, y las certificaciones internacionales como IFOS ofrecen al consumidor una forma de no depender solo de la fe en una etiqueta.