En el umbral de agosto, el Tribunal Constitucional peruano devolvió la libertad a Ollanta Humala, expresidente que pasó dieciséis meses en el penal de Barbadillo tras una condena de quince años por lavado de activos. La anulación de la sentencia no resuelve la pregunta más profunda que subyace al caso: si el sistema de justicia corrigió un error propio o simplemente reconoció que sus procedimientos eran defectuosos. Lo que sí queda en pie es la imagen de un hombre que salió de prisión sin hablar de alivio, sino de secuestro de Estado, y una familia dispersada por el mundo como consecuencia de
Ollanta Humala sale libre tras anulación de condena por lavado de activos
Humala estuvo encarcelado desde abril de 2025 y su familia fue desplazada al extranjero; su esposa Nadine Heredia se asiló fuera del país debido a la persecución judicial.